La transformación de Drive to Survive
F1
El pasado viernes 27 de febrero llego a Netflix la última temporada de Drive To Survive. La serie americana que ha logrado elevar la popularidad de la máxima categoría del automovilismo en el mundo

- Natalia Tautiva
Al principio la serie deportiva se vendió como un documental informativo y un detrás de cámara de uno de los deportes más exclusivos del mundo. Con el tiempo su narrativa ha tomado el giro hacia la priorización del entretenimiento, dejando a un lado la verdadera esencia del deporte y de lo que se quería transmitir. Sin embargo, esta creación de Netflix ha contribuido al crecimiento masivo de la popularidad y la llegada de nuevos aficionados.
Desde la creación de `Drive to Surive´ en 2019, se convirtió en la serie deportiva más vista de la plataforma de streaming. En sus primeras temporadas se registro un crecimiento de casi un 40% de los seguidores del deporte. Principalmente con la llegada de la audiencia joven. Según un reporte de New York Times en 2026, el 43% de la base de fans actual tiene menos de 35 años, un aumento del 30% desde 2018 y la audiencia femenina creció notablemente, representando entre el 35% y 40% del total global en años recientes.
En 2025, tras el lanzamiento de la séptima temporada, Sports Business Journal publicó que Drive to Survive seguía siendo el documental deportivo más visto en la plataforma, con 10,4 millones de visualizaciones, superando ampliamente estrenos como Court of Gold (6,6 millones de visualizaciones) y la tercera temporada de Full Swing (4,1 millones de visualizaciones). Si bien 10,6 millones de visualizaciones siguen siendo impresionantes, también representan una caída del 10,3 % en las visualizaciones en comparación con el mismo período de 2024.
Y esta caída se ha dado por la notoria dominancia del drama, tanto que en varias ocasiones los propios pilotos han expresado no estar de acuerdo con lo que se muestra en el show, dando a entender que en muchas ocasiones se sacan de contexto sus palabras para crear rivalidades y dramas `falsos´. A través de las temporadas, pilotos como Max Verstappen han decidido no tomar parte de la serie.
"Fingen rivalidades que en realidad no existen. Por esto decidí no participar y no dar más entrevistas. No soy de los que se dedican a los espectáculos dramáticos, solo quiero que ocurran hechos y cosas reales", declaró Verstappen a Associated Press en 2021.
A pesar de esto y el desacuerdo de la mayoría de pilotos al respecto, Liberty Media (dueño de la F1) y Netflix continúan con la producción de la pieza de entretenimiento.
Para esta octava temporada, la serie cuenta con ocho capítulos en donde se enfocan en la llegada de seis rookies a la categoría. El drama vivido en Alpine por los cambios de pilotos. La pelea interna de McLaren por el campeonato. La complicada situación de Redbull con el segundo asiento en el equipo, la salida de Christian Horner y el bajo rendimiento en la primera parte del año.
También se enfocan en la llegada de Carlos Sainz a Williams, la pelea por el segundo puesto de constructores entre Mercedes y Ferrari, enfocándose en la situación de Kimi Antonelli y Lewis Hamilton. Y en los episodios finales se enfocan en el dramático Gran Premio de Las Vegas y la pelea de tres vías por el titulo en Abu Dhabi.
El show cumple con el propósito básico. Obtener clics y vistas. Pero es una serie que ya no es lo que era. Da la sensación de haberse alejado de la idea inicial.

