El cierre del espacio aéreo en el Golfo Pérsico complica la llegada de la F1 a Australia para iniciar el Mundial
FÓRMULA 1
Todos los vuelos desde Europa, con escala en Dubai, Qatar o Abu Dhabi, cancelados este fin de semana, con personal de Ferrari atrapado en doha sin poder salir dirección a Australia

- Redacción
Barcelona
El ataque de Israel y Estados Unidos sobre Irán este sábado ha desencadenado una serie de consecuencias para el deporte, sobre todo para el Mundial de F1, que debe empezar el próximo fin de semana en Australia. Muchos de los equipos estaban ya viajando hacia Melbourne pero el cierre del espacio aéreo en el Golfo Pérsico ha complicado la llegada a Oceanía de los equipos.
Unas consecuencias que comenzaron a verse este sábado, con personal de Ferrari bloqueado en Doha, sin saber cuándo podrán abandonar Qatar.
Los contraataques con misiles iranís que han impactado en Dubai, en Doha y Bahréin y la amenaza de nuevas ofensivas han llevado a cerrar el tráfico comercial aéreo, lo que afecta a casi todo el mundo que viaja desde Europa a Australia para la primera carrera de F1 del año, pues los aeropuertos del Golfo son el enclave preferente para las conexiones transoceánicas con destino a Australia.
La respuesta oficial de la F1 es que se mantiene la calma. Recuerdan que faltan aún 40 días para los grandes premios de Bahrein y Abu Dhabi, y que "de ninguna manera" se habla de cancelación, mientras monitorizan de cerca la situación colaborando estrechamente con las autoridades.
