"Se acabó el baloncesto": el tajante motivo por el que la hija de LeBron no seguirá los pasos de su padre
NBA
Ni canchas, ni triples, ni la presión del apellido James. Savannah James ha dicho "basta" y LeBron explica la poderosa (y comprensible) razón detrás de esta decisión

- Mundo Deportivo
Redacción - Barcelona
La dinastía James es, posiblemente, la más analizada de la historia del deporte. Con LeBron batiendo récords imposibles, y sus hijos Bronny y Bryce bajo el microscopio constante de la prensa y las redes sociales, el mundo esperaba ver a la pequeña Zhuri James dominando las canchas de la WNBA en unos años.
Sin embargo, el guion ha dado un giro inesperado. Zhuri no jugará al baloncesto. Y no es por falta de talento, sino por una cuestión de salud mental familiar liderada por la verdadera jefa de la casa: Savannah James.
"Mi mujer está harta"
En unas declaraciones recientes que han sorprendido a muchos, LeBron James reveló que el "balón naranja" ha quedado fuera de los planes de su hija menor. ¿La razón? El agotamiento de una madre que lleva décadas viviendo en el ojo del huracán.
"Ella es jugadora de voleibol", sentenció LeBron. "No hagan que mi esposa se enfade. Mi mujer está harta de esta m... del baloncesto. Ha tenido suficiente".
Savannah James ha sido el pilar de la familia durante la etapa de LeBron en el instituto, sus años en Miami, el regreso a Cleveland y la actual era en los Lakers. Ha lidiado con las críticas, los viajes interminables de la AAU, la presión mediática sobre sus hijos mayores y el odio irracional de las redes sociales. Según "The King", Savannah ha dicho "hasta aquí".
El refugio del voleibol: Lejos de las comparaciones imposibles
La decisión es, en realidad, un movimiento brillante para proteger la infancia de Zhuri. Si la niña eligiera el baloncesto, cada uno de sus movimientos sería comparado con los de su padre. Si anota 20 puntos, le pedirían 40. Si falla un tiro, los "entrenadores de Twitter" destruirían su confianza.
En el voleibol, Zhuri ha encontrado un espacio donde puede brillar con luz propia, sin el peso de una corona que no pidió heredar.
Lo más curioso es que, según el propio LeBron, Zhuri tiene el ADN de un base de élite. "Tiene buen manejo de balón y buena forma de tiro, pero mi mujer no va a permitirlo. Ni una vez más. Ella dijo: 'Se acabó'".
Así, mientras Bronny y Bryce continúan el camino de su padre, Zhuri James inicia su propia dinastía sobre una red más alta y lejos de los tableros de cristal. Una lección de que, a veces, la mejor forma de honrar un apellido es eligiendo tu propio camino.

