Es oficial: el Gobierno de España confirma que las amas de casa podrán cobrar una ayuda de más de 600 euros al mes al llegar a la edad de jubilación
FINANZAS
La Seguridad Social reconoce a quienes no han cotizado lo suficiente la posibilidad de acceder a una pensión no contributiva de jubilación
Hacienda cambia las normas por presión de la UE y quitará el IVA a los autónomos que ingresen menos de una determinada cantidad de dinero

- Àlex Roig
Periodista - Barcelona
Ser madre -y en muchos casos dedicarse por completo al hogar- implica tomar decisiones que marcan toda una vida. Durante muchos años, sobre todo antaño, muchas mujeres han dejado en un segundo plano su carrera profesional para centrarse en el cuidado de sus hijos, asumiendo un trabajo que, aunque esencial, no sirve para sumar años de cotización.

Por tanto, el problema llega cuando se alcanza la edad de jubilación. Es entonces cuando la mayor parte de estas personas se encuentran con que no han acumulado los años necesarios para acceder a una pensión contributiva, lo que las deja en una situación de desventaja económica tras toda una vida de trabajo no remunerado.
En este contexto, la Seguridad Social reconoce la posibilidad de acceder a una pensión no contributiva de jubilación, una prestación destinada a quienes no han cotizado lo suficiente pero carecen de ingresos. Este mecanismo, que no es nuevo, permite garantizar unos ingresos mínimos a partir de los 65 años, incluyendo a muchas amas de casa, ofreciendo además acceso a asistencia sanitaria y servicios sociales básicos.
Eso sí, para poder solicitarla en 2026 es necesario cumplir una serie de requisitos. El primero es haber alcanzado los 65 años. Además, se exige haber residido legalmente en España durante al menos 10 años, de los cuales dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud. Otro de los puntos clave es el nivel de ingresos. Esta pensión está pensada para quienes no disponen de recursos suficientes, por lo que se establecen límites económicos. Para 2026, el umbral individual se sitúa en torno a los 8.803,20 euros anuales, aunque puede variar si se convive con otras personas.
En cuanto a la cuantía, la pensión no contributiva de jubilación también alcanza en 2026 los 8.803,20 euros al año, lo que equivale a unos 628,80 euros mensuales repartidos en 14 pagas. Un importe básico que, cabe destacar, puede ajustarse en función de la situación personal del beneficiario.

La solicitud de esta prestación depende de cada comunidad autónoma, aunque el procedimiento es similar en todos los casos. Es necesario presentar documentación como el DNI, el certificado de empadronamiento, justificantes de ingresos y, en algunos casos, documentos que acrediten la unidad de convivencia. El trámite puede realizarse tanto de forma online, a través de la sede electrónica de los servicios sociales o del Instituto de Mayores y Servicios Sociales, como de manera presencial en oficinas autonómicas o centros de servicios sociales.
Una vez presentada la solicitud, la administración dispone de varios meses para resolver. Durante ese tiempo, se revisa la situación económica del solicitante y, en función de ello, se concede o deniega la pensión, que no es compatible con una pensión contributiva.

