Doncic, triple-doble y ayuda del Figo de la NBA: los Lakers remontan ante los Nuggets
NBA
El ex del Real Madrid se marca un espectacular triple-doble pero Marcus Smart impulsa a los Lakers con su impacto en ambos lados de la cancha para remontar en Denver
Smart, el ex de los Celtics que juega ahora en los Lakers a instancias de Doncic, demostró por qué el esloveno le llamó en verano para ficharle
LeBron James está a la altura de Doncic y Deandre Ayton le hace un 'favor' al conjunto angelino lesionándose para dar paso a una gran actuación de Jaxson Hayes


- Toni Canyameras
Periodista - Toronto (Canadá)
Huérfano de defensa, Luka Doncic pensó en verano en reclutar a todo un reputado Defensor del Año como Marcus Smart, el ex de los Celtics que se encontraba desperdiciado en los Wizards. El ex del Real Madrid perpetró un caso Figo en la NBA, con el celtic de corazón Smart acabando en los Lakers aunque el pobre Smart no se fue de Boston sino que lo desterraron traspasándolo a los Grizzlies. En cualquier caso, el guerrillero base demostró anoche el por qué de aquella llamada de verano del esloveno en la meritoria remontada de los Doncic, LeBron y compañía ante los Denver Nuggets (107-115).
El ’77’ fue el rey del mambo con un triple-doble de 38 puntos, 13 rebotes y 10 asistencias con un 12/21 en tiros de campo y un 3/9 en triple con The King LeBron James como escudero de lujo con 19 tantos, 9 capturas y 8 pases de canasta con un 8/15 en lanzamientos y anotando su único intento de triple. Sin embargo, Marcus Smart fue el alma de los Lakers como incisivo asesino silencioso en ataque con 15 tantos y un 3/6 en triples y ancla en defensa.
Con la omnipresencia del correoso base más esa lección conjunta de baloncesto de su dúo, el equipo de JJ Redick acabó ganando con comodidad en las alturas de Denver un partido que pintaba feo al descanso (71-58), llegando ya a sólo dos puntos de los de Colorado al último cuarto (88-86). Eso sí, los Nuggets que los Lakers visitaron eran unos casi desnudos, sin Austin Reaves los de púrpura y oro pero nada menos el campeón de 2023 que sin su triple MVP y mejor jugador del mundo Nikola Jokic ni su suplente Jonas Valanciunas, Cam Johnson y Christian Braun, sólo Jamal Murray y Aaron Gordon como únicos titulares.
Murray firmó un doble-doble de 28 puntos y 11 asistencias por los 18 tantos de Gordon y de Peyton Watson pero los Nuggets se estrellaron con la defensa de los Lakers en la segunda mitad.
Con un rival en tales condiciones, no es un triunfo para echar las campanas al vuelo por parte del conjunto angelino, pero sí que se trató de una victoria para aliviar la tendencia negativa de las últimas semanas y de un golpe de efecto por parte de JJ Redick y jugadores como el propio Smart, Jaxson Hayes y Drew Timme.
Y es que se trata del segundo partido en el que el técnico deja su impronta desde sus decisiones de pizarra. Si la zona cambió el rumbo del choque del domingo ante los Raptors la decisión de perseverar en lo de doblar a Murray y las perfectamente sincronizadas rotaciones defensivas acabaron por hacer colapsar el ataque de Denver.
El éxito del arriesgado planteamiento defensivo del entrenador de segundo año estuvo se cimentó en Smart pero también en Hayes, quien tuvo que tomar todo el protagonismo en la pintura después de que Deandre Ayton se retirara lesionado tras 15 minutos por una lesión en la cara. El pívot suplente de los Lakers registró 9 puntos y 5 rebotes en 23 minutos pero, sobre todo, fue el jugador con más impacto con un más-menos de +16 gracias a su buen hacer en defensa.
El conjunto angelino doblaba a Murray cada vez que los Nuggets jugaban el pick and roll y también enviaban ayuda a Doncic para proteger al esloveno, claro objetivo de los ataques de Denver. En ese contexto, la capacidad atlética de Hayes para salir a puntear tiros liberados y abarcar con su movilidad y envergadura puso el cerrojo en la defensa. En ese sentido, la lesión de Ayton fue un golpe de suerte para los Lakers pues el bahameño no tiene la movilidad y capacidad de recuperación del atlético Hayes.
La presencia del ex compañero de Willy Hernangómez se complementó perfectamente con Marcus Smart y su exhibición defensiva. El base impartió un clínic en todas las vertientes, en cuanto al tempo y el ángulo a la hora de saltar para los 2x1 contra Murray y en cuanto a ejercer de protector de aro cuando Jaxson Hayes tenía que salir de la pintura. Pero para historia de underdog la de Drew Timme, el ala-pívot que hace cuestión de días estaba en la G-League y que siempre sale listo desde el banquillo, con 9 puntos anoche.
Las lecturas de Doncic y LeBron desde el poste y la astucia de los Lakers para mover el balón ante la sobrevigilancia al esloveno -más alguna falta tonta de los Nuggets punteando triples-, hicieron el resto. El ex del Real Madrid tenía razón al fichar a Marcus Smart. Aunque fuera a costa de convertirlo en el Figo de la NBA.

