Saltan las alarmas con Alcaraz: se enfada y sufre pero sobrevive en Doha

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Carlos Alcaraz remontó ante Karen Khachanov para meterse en las semifinales del torneo ATP 500 de Doha, este viernes contra otro ruso, Andrey RublevNOUSHAD THEKKAYIL / EFE
Saltan las alarmas con Alcaraz: se enfada y sufre pero sobrevive en Doha

Carlos Alcaraz cambió la sonrisa por la crispación durante unos calientes minutos, de un enfado irrefrenable por ser castigado arbitralmente por superar los 25 segundos de saque. "Todas las reglas de la ATP son una mierda", estalló contra la jueza de silla,  la croata Marija Cicak, y el supervisor de la ATP, el francés Cédric Mounier.

El partido de cuartos del ATP 500 de Doha con el ruso Karen Khachanov se estaba poniendo al rojo vivo ya en el primer set. Estaba sufriendo deportivamente el número uno mundial, lo que explica parte de ese rifirrafe, más intenso que otros que ha protagonizado por la misma norma. A los jugadores les molesta qu no les den un respiro después de un 'puntazo'. La jueza de silla apeló a que había tardado en pulsar el cronómetro, pero no convenció al murciano.

Porque Alcaraz vivió al límite en muchos instantes, pero sobrevivió. Porque supo calmarse a tiempo, tiene una calidad diferencial y supo padecer cuando el asunto se puso peligroso. Aguantó de cabeza y puso diferencias físicamente con Khachanov, 29 años y nº 17, a quien remontó para estar en sus primeras semifinales en el ATP de Doha, donde había perdido en cuartos el curso anterior ante el checo Jiri Lehecka.

Alcaraz, 22 años, se impuso por 6-7 (3), 6-4 y 6-3 en 2h.26'. Batió al campeón de 2024, tendrá enfrente este viernes, a las cinco y media de la tarde, al defensor de la corona, al mejor del evento en 2020 y 2025, el ruso Andrey Rublev, que eliminó al griego Stefanos Tsitsipas po4 6-3 y 7-6 (2).

Si el historial de Alcaraz ante Khachanov ayudó al español, que puso el 6-0, ante Rublev también parte con un interesante 4-1 de antecedente. Cualquier pequeño detalle suma si el encuentro se tensa, como sucedió en esta ocasión.

Por instantes saltaron todas las alarmas con Alcaraz. Tiempo atrás, el motivo habría sido mayor, visto su barullo arbitral con 4-5 en el set inicial, cómo perdió una bola de set justo de llegar a un 'tiebreak' en el que fue pasado por encima por un rival gigante, crecido. Pero el tenista de El Palmar se ha hecho mayor, aun en su juventud. 

Ha madurado. No cayó en la trampa de ser su peor rival. Enseguida se repuso de todo, conocedor de que el ritmo infernal del choque acabaría siendo una losa en el rival, que estaba al límite de posibilidades, mientras que para Alcaraz era un día más de emociones fuertes en el circuito. Puso un nivel de exigencia que acabó agotando a Khachanov, a quien fundió.

Alcaraz creyó pese a los obstáculos que tuvo que ir saltando. Se vio ganador, no en vano mantuvo su saque todo el encuentro, lo que le dio margen cuando iba a remolque. Salvó tres bolas de break, todas en la manga inicial. Luego, hacia las 'semis'. Se enfadó, sufrió, pero sobrevivió para cumplir el objetivo.

Está en su 46ª semifinal profesional, busca su duodécima final en trece torneos desde abril, en una racha de 66 victorias en 71 partidos. Campeón del Open de Australia, continúa invicto esta temporada después de diez duelos. En pista dura y al aire libre, la positiva serie se sitúa en un impresionante 28-0.

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