María, propietaria del bar: "El menú del día va a acabar desapareciendo. Estoy segurísima. A mí me cuesta como 8,50 euros y hasta 12 es el beneficio que me queda"
TESTIMONIO
'Equipo de investigación' abordó la problemática en 'Bares (de siempre) en extinción'.

- Adrià Rodríguez
Periodista
Cada vez resulta más complicado sobrevivir en la hostelería y ajustar correctamente los precios. Mientras la materia prima no ha dejado de subir de forma descontrolada, los propietarios de bares y restaurantes intentan adaptarla en sus cartas para no perder a los clientes, que cada vez tienen menos poder adquisitivo.
Es habitual ver cómo los menús de mediodía en nuestros barrios han ido subiendo su precio en los últimos años, movidos por la inflación y los gastos que cada vez ahogan más a los hosteleros. Una subida de precio del menú que cada vez menos clientes se pueden permitir, porque ellos también sufren la inflación que afecta a sus hogares.

Mientras antes el menú del día podía ser una solución casi diaria para muchos trabajadores, ahora se ha convertido en un capricho más, como la salida de fin de semana a comer o cenar. En uno de los programas de 'Equipo de investigación' de 2025, hubo una entrega dedicada a 'Bares (de siempre) en extinción'.
En el reportaje, el equipo del programa habló con María, propietaria de un bar que servía menús del día. Un local muy frecuentado por una clientela habitual, que también se pronunció ante las cámaras: "Se come bien y a un precio normal".
Los propietarios ofrecían en su menú una importante variedad de platos, todos elaborados por la propia María, dueña del bar: "Es complicado mantener un empleado… que entre impuestos y sueldos, se machaca". Justo en ese momento, el equipo grabó la llegada del proveedor de pescado, que confirmó que, en solo dos meses, el precio había subido un 30%.

Por cliente, María explicó que "el menú me cuesta como 8,50 euros y luego hasta 12 es el beneficio que me queda". Sin embargo, también cifró los gastos mensuales del local: "En materia prima, unos 2.500 euros. En luz, rondan los 600 euros. El agua, unos 95. Y el gas, unos 180 o 200 euros. El beneficio es un sueldo de 1.500 para cada uno". Ante esta subida de precios y la falta de poder adquisitivo de la clientela, María lo tiene claro: "El menú del día va a acabar desapareciendo. Estoy segurísima".

