Ricky Rubio vuelve a cambiar de equipo, a sentirse una pieza más del "negocio", como ya dijo cuando fue traspasado de los Suns a los Thunder hace menos de dos años. El base del Masnou terminará la temporada como miembro de los Indiana Pacers antes de entrar en la agencia libre de la NBA este verano, un mercado en el que él ya ha dejado la puerta abierta a la idea de volver a Europa.
El jugador catalán, una vez más, ha sido moneda de cambio en una liga estadounidense en el que la conexión sentimental pasa a un segundo plano si hay una oportunidad de mercado delante.
Los Cleveland Cavaliers, en un movimiento con cinco equipos implicados de fondo, le han enviado al equipo de Indianápolis para recibir a cambio a Caris LeVert, un base que destacó primero con los Brooklyn Nets y ha mantenido un nivel de juego sólido (18,7 puntos y 4,4 asistencias esta temporada) con los Pacers después de superar una grave lesión.
El movimiento, con Ricky apartado hasta la próxima temporada después de su dolorosa rotura de ligamentos cruzados, es puro cortoplacismo por parte de unos Cavs que han sido y son una de las revelaciones de la temporada: piensan en la profunidad de su plantilla de cara a los playoffs.
La jugada completa es la siguiente, según desveló el periodista de la ESPN y suelta bombas por excelencia, Adrian Wojnarowski:
El traspaso Caris Levert - Ricky Rubio, al detalleUn movimiento con cinco implicados
1Indiana manda a Caris LeVert y una segunda ronda del Draft 2022 vía Miami a Cleveland
2Cleveland envía a Ricky Rubio, una primera ronda protegida del Draft 2022, una segunda ronda del Draft de 2022 vía Houston y otra segunda ronda del Draft 2027 vía Utah
Con Ricky lesionado de gravedad y con su contrato que expira en verano, el movimiento de Indiana solo puede entenderse dentro de su perspectiva de reconstrucción. Es muy probable que el base catalán jamás se vista de corto con los Pacers, que buscan liberar masa salarial de cara al verano. El jugador no podrá volver hasta el próximo curso y antes habrá pasado por la agencia libre, dónde probablemente le lloverán las novias.
Evidentemente, cambiar de franquicia implica que Rubio tenga que desplazarse para continuar su recuperación en las instalaciones de su nuevo equipo y una serie de mudanzas que ya ha reconocido que le han desgastado en el pasado.
El periplo de Ricky por la NBA se ha convertido en una montaña rusa de traspasos en las últimas temporadas. Entre 2011 y 2017, desarrolló su trayectoria con los Minnesota Timberwolves, y desde entonces ha pasado por las manos de seis equipos. Su primera experiencia lejos de Minneapolis fue con los Utah Jazz, dos años que desembocaron en una agencia libre donde firmó con los Phoenix Suns por tres temporadas y 51 millones de dólares, el contrato que le expira este verano. Allí estuvo solo la temporada 2019-2020 y fue traspasado por Chris Paul justo antes del despegue definitivo del proyecto.
Con los Oklahoma City Thunder ni llegó a debutar y terminó, dos días después de su salida de Phoenix, de vuelta en Minnesota. Allí soltó su famoso "vaya negocio". El pasado verano, los Wolves se desprendieron de él y le enviaron al aparente páramo de Ohio, donde Ricky disfrutó con su papel de veterano consumado y mentor de los jóvenes y sorprendentes Cavaliers. Su rotura de ligamentos el pasado 28 de diciembre contra los Pelicans cortó de raíz el cuento de hadas y volvió a resucitar las especulaciones sobre la salida del jugador en el mercado, un mar de rumores que le ha rodeado durante toda su trayectoria en Estados Unidos.
Los Indiana Pacers, que serán su sexto equipo en la NBA, no verán a Ricky vestirse de corto, igual que le pasó con los Thunder. En realidad, el '9' ha jugado de forma oficial para cuatro equipos. Ahora faltará saber qué intenciones tiene el jugador tras su enésimo encontronazo con el "negocio".
Hace menos de un mes, en una entrevista para La Vanguardia, Ricky reconoció que había aprendido a digerir mejor estas sorpresas de mercado: "En su día me lo tomaba peor, te sientes mal porque te gusta darlo todo allí donde estás y cuando das tanto y después ves, como en Phoenix o Minnesota, que prescinden de ti sin saberlo… Me he acostumbrado".


