Araujo: "Llevaba un año y medio con ansiedad, que se volvió depresión, y estaba jugando así"
ENTREVISTA ÍNTEGRA
El capitán del FC Barcelona se abre en exclusiva para Mundo Deportivo y explica cómo afrontó sus problemas de salud mental

- Ferran Martínez
Jefe de sección | Barça - Barcelona
- Javier Gascón
Redactor
Por primera vez, Ronald Araujo (Rivera, Uruguay, 26 años) rompe el silencio sobre su salud mental. Lo hace con serenidad y la convicción de quien ha sabido levantarse tras tocar fondo. El central del FC Barcelona se abre para relatar una experiencia íntima. Desde la humildad y sin pretensiones, su caso sirve para visibilizar una realidad aún silenciada y ofrecer su testimonio como ejemplo para quienes atraviesan situaciones similares. El uruguayo, ahora capitán del Barça tras la marcha de Ter Stegen, recibió con una sonrisa a MD en la Ciutat Esportiva Joan Gamper ayer por la tarde. Se mostró profundamente agradecido al club y más comprometido que nunca. Una conversación honesta y necesaria.
En primer lugar, ¿cómo estás tanto física como psicológicamente después del partido de Albacete del otro día?
La verdad es que muy bien. Me sentí muy a gusto. Creo que hice un lindo partido. También pude ayudar con el gol y me vino muy bien. Físicamente también me he sentido fuerte. A al final, obviamente cansado, porque llevaba mucho tiempo sin jugar tantos minutos, pero en líneas generales muy, muy contento.
Reapareciste. Era tu primer partido después de tu parón. ¿En qué ha cambiado Ronald Araujo desde aquel 25 de noviembre, desde aquella expulsión en Londres?
Ha cambiado bastante porque he aprendido mucho en este tiempo. Creo que era lo que tocaba después de esa decisión que había tomado. Me siento diferente y estoy contento por eso, porque estoy más a gusto, más feliz. Puedo disfrutar de lo que me gusta hacer, que es jugar al fútbol, y eso ayuda muchísimo.
He cambiado bastante porque he aprendido mucho en este tiempo. Me siento diferente y estoy feliz por eso"
Dices que estás más seguro, más feliz, pero te sientes diferente. ¿En qué sentido? ¿Qué hay de diferente?
A ver, diferente… ves las cosas desde otro punto de vista. Sentí que ya pasó lo peor de lo peor y ahora veo las cosas de otra manera. El tiempo que paré fue por algo, porque al final pude trabajarlo con profesionales, familiarmente también, espiritualmente, que era lo que necesitaba. Entonces creo que eso me hizo muy bien y hoy me siento una persona totalmente diferente.
Recapitulemos un poco y volvamos a aquel partido en Stamford Bridge. ¿Consideraste aquella expulsión como algo tan grave como para tener que parar en aquel momento?
No, pero era un cúmulo de cosas. Yo ya no venía bien de hace mucho tiempo, quizás más de un año y medio que no me sentía bien. Uno intenta ser fuerte, quizás por las raíces que tiene, de dónde viene, empieza a tirar para adelante, pero yo sentía que no estaba bien. No solo a nivel deportivo, sino también a nivel familiar y personal. No me estaba sintiendo yo y ese momento fue cuando hice clic y dije: algo está pasando, necesito levantar la mano y pedir ayuda. Yo soy de los que se guarda todo para mí, pero también hay que entender que hay profesionales que te pueden ayudar, dar herramientas para saber cómo manejar ciertas situaciones… Necesité levantar la mano y decir que algo me estaba pasando para poder recuperarme.
No me estaba sintiendo yo y tras la roja en Londres hice clic y dije: algo está pasando, necesito pedir ayuda"
Ese clic, ¿fue justo al ver la roja o después?
En el momento, con la adrenalina, te vas para afuera. Te sentís triste, pero después, cuando termina el partido, se te cae todo arriba. Yo ya sentía que no estaba bien, esa es la verdad, pero por inercia uno intenta seguir, y a veces necesitas ayuda. Llevaba un año y medio con ansiedad que se volvió depresión, y estaba jugando así. Eso no te ayuda, porque en la cancha no te terminas de sentir tú. Uno sabe el valor que tiene y lo que puede aportar dentro de la cancha y al no encontrarme bien sabía que algo estaba pasando. Ese día me di cuenta que ya estaba, que necesitaba hablar con profesionales y con el club para que me pudieran ayudar.
Eres un jugador con experiencia y muy reconocido por el club. ¿Cómo explicarías a los aficionados este paso tan importante porque es una cuestión de salud mental?
Al final nosotros somos personas más allá de futbolistas. No todo es dinero, no todo es fama. Uno también sufre por las cosas que pasan dentro de la cancha. Somos afortunados por hacer lo que hacemos, sí, pero está la persona, están los sentimientos. Agradezco a la gente porque vi mucho el apoyo en ese tiempo que decidí parar y eso ayuda. Hay que entender que más allá de futbolistas, somos personas.
Deco se lo tomó muy bien, de manera muy personal. Llamó al presidente y al míster y fueron espectaculares"
¿Llegaste a pensar en dejar el fútbol?
No pensé en dejar de jugar, pero uno se plantea muchas cosas porque no me sentía yo. Sabía que algo no estaba funcionando, que el rendimiento mío no era adecuado a lo que soy capaz de hacer… Por eso te planteas muchas cosas, pero no fue la idea. Porque yo siempre soñé con jugar al fútbol, desde chico. Aunque cuando pierdes un poco esa ilusión por las situaciones que pasas, uno se frustra. Yo jugaría al fútbol aunque no sea profesional. Lo haría en casa o con mis amigos. Ahora soy un afortunado porque me pagan por hacerlo, pero el fútbol prácticamente es mi vida. Cuando ya no disfrutas de eso, sabes que hay un problema.
¿Cómo fue el momento de comunicárselo a Hansi Flick, Deco y Joan Laporta?
Primero hablé con Deco porque es el directo deportivo, que está cerca de nosotros. Le comenté lo que me estaba pasando. De primeras le agarró un poco por sorpresa, porque no es muy habitual que un jugador del Barcelona le comente estas cosas, pero se lo tomó muy bien, de manera muy personal. Desde el primer minuto, Deco llamó al presidente y al míster. Fueron espectaculares. Estoy muy agradecido a Deco, al presidente, al míster, también a la gente que está allá dentro que quizás no se ven: Alejandro, Bojan... que forman parte del día a día con nosotros. Fueron muy importantes. Desde el primer momento lo entendieron y desde el club me brindaron todo lo que necesitaba para recuperarme. Eso se basa también en la confianza que me tienen como jugador.
Desde el club lo entendieron desde el primer momento y me brindaron todo lo que necesitaba"
Concretamente Flick, al que calificáis como un padre, ¿cómo reaccionó?
Se lo tomó muy personal. Se quedó afligido por la situación. Flick conoce las condiciones que tengo y era evidente que no estaba rindiendo por lo que soy capaz de hacer. Él sabía que algo estaba pasando. Desde el principio me mandó mensajes diciéndome que me recuperara tranquilo, que lo más importante era que lo superara bien. Eso te da paz para recuperarte, porque sabes que tienes el apoyo del club, del míster y de los compañeros.
Algo de Deco o el presidente que recuerdes de aquel momento.
Confiaban en mí. Eso es lo que demostraron. A partir de ahí, que trabajara tranquilo y bien.
¿Qué papel jugó el vestuario?
Muchísimo. Después de tomar la decisión pasé días muy malos, no quería levantarme de la cama. Era duro, porque siempre había soñado jugar a fútbol y ahora tenía que parar. Gracias a Dios mi mujer fue clave: ha sido muy fuerte y me ha sostenido. Y al momento empezaron los mensajes de mis compañeros, mensajes muy buenos, que te levantan el ánimo. Todos me escribieron. Fue una motivación enorme.
Tras tomar la decisión de parar pasé días muy malos, no quería ni levantarme de la cama. Mi mujer fue clave"
¿Algún mensaje en especial de tus compañeros que recuerdes con especial cariño?
Fueron todos muy buenos mensajes. No podría quedarme con uno. Pedri, Frenkie… Mensajes de “tranquilo, recupérate bien y que vuelva el titán de siempre”. Eso fue muy lindo porque ves que ellos confían en ti. Uno por alguna situación futbolística que ha pasado quizás piensa que les está fallando, pero te recuerdan que están a tu lado y me animaron para que me recuperara y volviera a ser el de siempre.
También recibiste apoyo de rivales.
Eso me sorprendió mucho. Cuando decidir parar no me imaginaba el boom que fue, pero, claro, estamos en el Barça. Jugadores de otros equipos de Italia, Alemania… Valoraban lo que había hecho. Algunos me contaban que habían pasado por lo mismo pero se lo habían guardado porque quizás estaban cobrando, tenían miedo de parar, de cómo van a reaccionar… Muchos me valoraban lo que había hecho. Me decían que no me avergonzara, que lo que había hecho era tremendo. Algunos me decían que era lo que querían hacer ellos pero no habían tenido el coraje. No voy a decir nombres. Pero eso me dio un poco de ánimo.
Decidiste pasar unos días de viaje en Israel. ¿Fue un retiro espiritual? ¿Qué te aportó ese viaje?
Fue un viaje muy personal. Soy cristiano y fui a un lugar con mucha historia para el cristianismo, necesitaba tener ese tiempo de paz, de soledad, de estar tranquilo, de poder reencontrarme con lo que creo, con Jesús, poder reconectarme, poder entender muchas cosas porque tenía muchas preguntas. Me sirvió muchísimo, pude estar tranquilo, me dio mucha paz, tuve las respuestas que quería y me dio las ganas de afrontar lo que venía por delante. Fue un viaje muy lindo para mí.
Necesitaba tener ese tiempo de poder reencontrarme con lo que creo, con Jesús, y poder entender muchas preguntas que tenía"
¿Hasta qué punto ha sido clave la fe en tu recuperación?
Ha sido la clave. Poder reconectarme otra vez, entender mi propósito, entender por qué estamos aquí.
Hablando de tu fe en Dios, ¿qué significó la celebración de tu gol en Albacete tapándote la cara con una mano?
Que no me vean a mí, que la gloria no es mía, sino de Dios. Taparme la cara para que no me vean a mí, sino que la gloria sea para él.
¿Qué influencia tuvieron en tu estado las críticas recibidas en las redes sociales?
Con el paso del tiempo uno va entendiendo el lugar en el que está y lo que es, la dimensión que tiene todo lo que haces. Intentaba que no fuera así, pero al final te acaba llegando a través de un amigo, un hermano, la familia... Yo intento abrir el paraguas y taparme, pero cuando tocan a la familia es muy jodido. Le llega a tu mujer, a tu padre, a tus hermanos... Quizás la gente no puede llegar a ti, pero sabe que tocando a tu familia sí te llega. Voy a contar una cosa para dar la dimensión a lo que pasa. Me acuerdo un día tomando mate con mi mujer. Vi que le cambió el semblante mientras miraba el móvil y se le cayeron lágrimas. Le pregunté qué vio, qué pasó. “No entiendo la maldad de la gente, están deseando la muerte a nuestras hijas”, me dijo. Cuando las cosas llegan a esa dimensión, te replanteas muchas cosas, ves qué loca está la sociedad o qué loca está la gente en las redes sociales. A ti quizás no te llega directamente, pero la familia lo sufre, tu madre y tu mujer lo sufren, tus hermanos también. Van a tener que aprender, evidentemente, porque es el mundo que vivimos hoy en día, lamentablemente, pero es difícil cuando tocan a la familia.
Cuando mi mujer me dijo con lágrimas que en las redes desearon la muerte a nuestras hijas te replanteas las cosas"
¿Cómo fue el apoyo de tu familia en todo el proceso?
Ha sido clave. Mi mujer ha sido muy valiente porque tenemos dos hijas muy chiquitas y ha tenido el coraje de estar con ellas y de darme a mí esa fuerza que necesitaba. También mis padres y mis hermanos lo sufrieron mucho. Llamé a mi padre para explicarle la decisión que había tomado y no lo entendía mucho, es gente de campo, más duro para el tema de los sentimientos. Le costó entenderlo, pero me gustó mucho porque llegado un momento me dijo que “lo que hagas, yo te apoyo”. Fue muy lindo, muy importante, y ya tomé la decisión. También la familia de mi mujer, mi suegra, mis cuñados y unos primos míos. Todos fueron clave en este proceso porque estoy rodeado de personas que quiero y lo importante es que si ellos van contigo, ahí está tu núcleo y ya puedes cerrarlo.
¿Con los especialistas en salud mental con los que trabajas se habla de si existe la posibilidad de recaer? ¿Tienes miedo a que eso ocurra?
No, porque lo veo de otra manera. Creo que lo peor ya pasó. Ya toqué fondo. Estoy bien preparado, trabajando con grandes profesionales y con muchas ganas de afrontar lo que viene.
No tengo miedo a recaer, estoy bien preparado, trabajando con profesionales y con muchas ganas"
Tienes contrato hasta 2031. ¿Quieres cumplirlo o ya lo irás valorando sobre la marcha?
Lo tengo claro. El Barcelona es mi casa. La ciudad es mi casa. El club es mi casa. Llevo casi toda mi vida profesional aquí. Me siento muy a gusto, valorado por el club y la gente. Y tengo muchas ganas de ver las cosas desde otra perspectiva y demostrar lo que sé hacer, que es jugar. Entendí que hay como dos mundos, un mundo real y un mundo virtual. Y en el mundo real siento el apoyo de la gente, del culé y del club. Eso es muy importante, tengo muchas ganas de triunfar acá y de ganar los títulos importantes que todos queremos
Entendí que hay dos mundos, el real y el virtual, y en el real siento el apoyo del culé y quiero triunfar aquí"
En este mundo real esto no para y a tu regreso te has convertido en el capitán tras la marcha de Ter Stegen. ¿Cómo lo afrontas?
Lo llevo con mucha responsabilidad. Siempre me salió natural ser un poco el líder, comunicar, ahora es una responsabilidad más porque al irse Marc me quedé con el uno. También es un privilegio ser capitán del Barça porque no muchos lo fueron en la historia del club y me siento preparado para asumirlo. Y poder ayudar en lo que sea necesario para ganar los títulos que todos queremos.
Y lo que viene es la ida de la semifinal de Copa del Rey contra el Atlético. ¿Cómo llega el equipo?
Estamos bien, en buena dinámica. Estamos entrenando muy bien, sabemos que será difícil ante un gran equipo como el Atlético de Madrid, pero estamos preparados para pasar a la final.
¿Mejor que sea a dos partidos ante un equipo de Simeone?
Cuando estábamos mirando el sorteo, no teníamos un rival preferido. El que tocara. Tenemos un gran equipo y podemos afrontar cualquier desafío. Tocó finalmente un equipo muy grande como el Atlético y sabemos que será difícil, pero si planteamos nuestro fútbol estamos capacitados para poder llegar a la final.
Os enfrentaréis a grandes delanteros en esta semifinal. ¿Qué te parece Julián Álvarez?
Es un gran jugador, para mí es uno de los mejores delanteros del mundo. Se le ve la calidad que tiene.
Se le está vinculando con el Barça. ¿Crees que encajaría?
Los mejores tienen que estar en el mejor club, que somos nosotros. Eso es evidente. Pero no me corresponde a mí hacer ese trabajo ni tomar esa decisión.
El Atlético será difícil en Copa y Julián es de los mejores del mundo. ¿Si encajaría? Los mejores, con nosotros"
¿Cómo ves la pelea con el Real Madrid por la Liga?
La Liga será durísima hasta el final. Llevamos sólo un punto de ventaja. Cada partido será ya una final y hay que afrontar todos los encuentros con mucha seriedad.
Y el gran sueño, la Champions. ¿El Barça es un aspirante real?
Claro que podemos aspirar a ganar la Champions League. Somos el Barça y siempre tenemos que tener esa valentía de pensar que podemos ganarla. El Barça siempre tiene que creer que puede hacerlo.

