Estados Unidos aplica un método con ratones y paracetamol para reducir una serpiente invasora que afecta a la fauna y a la red eléctrica en en el Pacífico
SOSTENIBILIDAD
EE.UU. utiliza cebos con un analgésico para frenar la expansión de esta especie en Guam

En la isla de Guam, territorio perteneciente a Estados Unidos, la serpiente arbórea marrón (Boiga irregularis) es una especie invasora que ha causado un desastre ecológico. Ha eliminado gran parte de las aves nativas y ha afectado a otros animales. Además, su alta densidad en zonas rurales ha provocado daños en infraestructuras, incluidos cortes en la red eléctrica por contactar con cables.
Desde hace años, agencias como el National Wildlife Research Center del USDA (Departamento de Agricultura) han investigado métodos para controlar estas serpientes. Estas soluciones pasan por recurrir a un medicamento que es muy común para la especie humana: el paracetamol.
Paracetamol para combatir a las serpientes
El medicamento utilizado es el acetaminofén, utilizado porque esta especie de serpiente es especialmente sensible al compuesto. Una dosis de 80 mg en un ratón puede matar a una serpiente tras ingestión. Esta técnica ha sido parte de proyectos experimentales y pruebas de campo, como lanzamientos de cebos desde helicópteros o sistemas automatizados desde hace una década.
No se trata pues, de un invento repentino ni de una idea popular nueva. Es una línea de investigación oficial desarrollada por agencias gubernamentales y publicada en sitios institucionales. En este sentido, medios internacionales han ido un paso allá y han revelado con mayor concreción cómo se aplica este método a través de los ratones.

Por ejemplo, el portal "El Universo" habla de "2.000 ratones" utilizados para frenar la expansión de la serpiente marrón en los bosques Guam. Según esta noticia, Estados Unidos habría lanzado tal cantidad de ratones con paracetamol desde un helicóptero para combatir la plaga de serpientes.
La serpiente arbórea marrón en Guam
La Boiga Irregularis es originaria del norte de Australia, Papúa Nueva Guinea y otras zonas del Pacífico occidental. Se cree que llegó accidentalmente tras la Segunda Guerra Mundial en cargamentos militares hacia Guam, territorio estadounidense en el Pacífico. Sin depredadores naturales y con abundante alimento, su población creció de forma explosiva.
La serpiente marrón tiene bastantes particularidades. Una de ellas es que puede superar los 2 metros. Además, es nocturna y muy ágil en árboles, y se alimenta a base de aves, huevos, reptiles y pequeños mamíferos. No significa una amenaza letal para personas, pero sí puede morder y causar reacciones locales.

El verdadero problema de esta serpiente es que ha provocado la extinción local de la mayoría de aves forestales nativas de Guam. Su presencia alteró la dispesrsión de semillas y cambió la estructura del ecosistema forestal. Es considerado uno de los ejemplos más extremos de colapso ecológico por especie invasora en una isla.
Para frenar esta grave expasnión, el método del paracetamol y los ratones consistió en utilizar este procedimiento para que el cebo quede suspendido en la vegetación, donde la serpiente arbórea marrón suele moverse. Cada ratón, ya muerto, lleva adherido un pequeño dospositivo ligero, similar a un mini-paracaídas. Esto reduce la velocidad de caída, hace que el cebo quede enganchado en las copas de los árboles y evita que llegue directamente al suelo.
A partir de aquí, lo más probable es que el programa continúe como hasta ahora con una reducción puntual de densidades en zonas críticas y protegiendo infraestructuras. Erradicar completamente la especie es extremadamente difícil porque ya está bien establecida y ocupa hábitats extensos.
Guam se ha convertido en un laboratorio mundial de control de especies invasoras y lo que ocurra allí puede influir en futuras estrategias en otras regiones.