El hábito diario que comparten Roger Federer, Usain Bolt y LeBron James y se nota en su rendimiento
RENDIMIENTO
El neurocientífico Matthew Walker revela cómo aumentar el rendimiento del mismo modo que lo hacen los deportistas de élite
Los entrenadores coinciden: "Para reducir la grasa abdominal, lo mejor es hacer diariamente flexiones, sentadillas y caminar 10.000 pasos"

- Anna Batlle Planas
Periodista - Barcelona
Muchos deportistas, tanto amateurs como profesionales, invierten en tecnología puntera, suplementos y rutinas de entrenamiento cada vez más sofisticadas. Sin embargo, la gran mayoría sigue descuidando su mejor arma natural para aumentar el rendimiento deportivo: el sueño. No se trata solo de un simple descanso; dormir las horas adecuadas puede marcar la diferencia entre batir un récord o caer fundido varios kilómetros antes de la meta.
El neurocientífico británico Matthew Walker, autor del éxito superventas 'Por qué dormimos', resumió a la perfección la importancia crucial del sueño en una entrevista en el programa de 'How To Academy'. "El sueño es la mejor droga legal para mejorar el rendimiento que muy pocos atletas están aprovechando lo suficiente", afirmó. En cambio, hay otros que sí, y se nota.
Roger Federer, en su mejor momento como tenista, aseguró que dormía unas 12 horas al día, repartidas entre unas diez horas por la noche y otras dos horas en una siesta durante el día. El alero de Los Angeles Lakers, LeBron James, también duerme 12 horas al día.
Usain Bolt, el famoso velocista, dormía entre nueve y diez horas por noche y "hacía siestas estratégicas durante el día". En uno de los récords mundiales que batió, según Walker, "solo llevaba despierto unos 35 minutos de la siesta".
Dormir mejora el rendimiento y reduce las lesiones
No se trata solo de que el sueño mejora el rendimiento el mismo día de la competición, añadió el experto. "Donde la mayoría de los equipos deportivos descuidan el sueño es en el después. Tras el rendimiento, el sueño es fundamental, porque es cuando necesitas recuperar y reparar los tejidos".
En esos niveles tan altos de competición, suele haber inflamación crónica en el cuerpo y "dormir es fantástico para reducirla". Por tanto, sentenció Walker, la velocidad de recuperación "mejora notablemente al dormir después de una competición".
"Cuando los atletas empiezan a recortar horas de sueño, les empiezan a pasar cosas malas", aseguró el neurocientífico. "Si como atleta duermes seis horas o menos, tu tiempo hasta la extenuación física se reduce en un 30 %".
Y lo último es el riesgo de lesión. En una investigación que condujo con deportistas reales, Walker encontró una relación directa entre horas de sueño y el riesgo de lesión. "Durmiendo seis horas o menos, hay un 80 % de probabilidades de lesionarse durante la temporada. Durmiendo nueve horas por noche, el riesgo de lesión es de entre un 15 y un 20 %".

