El 'culebrón RDT', una tragicomedia

De la misma forma que hay operaciones del mercado de fichajes en las que todas las partes implicadas salen ganando, hay otras en las que, sea por cómo se gestionan o por su propia naturaleza de callejón sin salida, todo huele a desastre. Lo que está sucediendo estos últimos días en torno al Espanyol y la situación de Raúl De Tomás es un buen ejemplo de ello. Probablemente tenga parte de lo primero y parte de lo segundo. Pero lo que está claro es que, a falta de conocerse el desenlace, no tiene buena pinta.

Raúl De Tomás, buque insignia y estrella de este Espanyol, está ejercitándose al margen del grueso del grupo. Concretamente, junto a los descartados Aleix Vidal, Matías Vargas, Landry Dimata y Tonny Vilhena (el caso de éste último, cuya opción de compra se ejecutó hace unas semanas, también tiene cierta guasa, por cierto). Y el aficionado asiste al espectáculo con cara de estupefacción. Porque pasan los días y Raúl De Tomás sigue en el Espanyol, pero como si no estuviera.

Sea como fuere y dejando a un lado culpas y responsabilidades, el 'culebrón RDT', a 10 días de que arranque LaLiga, es una tragicomedia. El espectador percibe lo que está sucediendo como una obra inevitablemente dramática, con ciertos rasgos de comedia (porque es de risa que el mejor jugador de una plantilla no juegue) y con olor a tragedia (porque, si no cambia la cosa, no se augura un final feliz para las partes implicadas).

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