Ex árbitro internacional

El VAR corrigió a Busquets Ferrer en un partido difícil

Mateo Busquets Ferrer, demostrando buena forma física, estuvo siempre cerca de la jugada en un encuentro intenso y de mucho contacto, en el que, con buen criterio sancionador y aplicando bien la ventaja en numerosas ocasiones, consiguió dar mucha fluidez al juego, aunque en algunos momentos haya sido permisivo con algunas acciones. Dando la sensación de que en algunos minutos el partido se le iba de las manos, tuvo el control del mismo en todo momento, manteniéndose tranquilo en el tumultuoso forcejeo protagonizado prácticamente por todos los futbolistas, cortándolo con las tarjetas e imponiendo su autoridad.

Practicando arbitraje preventivo, amonestó acertadamente a Nico por sujetar el balón con las manos; a Molina, Koke y Fermín por protagonizar un forcejeo entre ellos mismos; a Gerard Martín por una dura entrada a Almada; a Ruggeri por zancadillear a Lamine; y a Toufik por una dura entrada a Pedri. Mostró roja directa a Nico por una entrada a Lamine, al ser esta una ocasión manifiesta de gol. También entiendo que debería haber amonestado a Lenglet por una jugada prometedora en el primer tiempo.

El VAR, a cargo de Mario Melero López, con buen criterio, hizo revisar la entrada de Nico a Lamine Yamal, provocando que el árbitro cambiara la amarilla mostrada al jugador rojiblanco por una roja directa. Y de nuevo le invitó a revisar la expulsión de Gerard Martín por la entrada a Almada, dejándola finalmente en amarilla.

Mateo Busquets Ferrer, en un Atlético de Madrid-Barcelona difícil de dirigir y bien ayudado por el VAR y sus asistentes, realizó un buen arbitraje.

Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...