Periodista

De la Mona de Cruyff hasta la de CAT

Las muchas figuras que ha tenido el Barça no han alcanzado el reconocimiento de cracks hasta que no se han visto caracterizados en las tradicionales Monas de Pascua. Hasta donde la memoria de un servidor pueda recordar, el precursor de dicha iniciativa no fue otro que el maestro chocolatero Antoni Escribà, quien a mediados de los 70, producto de su afán innovador, tuvo la feliz ocurrencia de inmortalizar la figura de Johan Cruyff en una monumental Mona de chocolate de tamaño natural, que se exponía majestuosa en el escaparate de su pastelería en la Gran Via de Barcelona, junto a Villarroel.

Cristian Escribà, creador de la Mona de CAT
Cristian Escribà, creador de la Mona de CATAlejandro García (EFE)

Como el establecimiento me cogía a seis escasas manzanas de casa, no había un día que no me acercara a poder ver ‘in situ’ la majestuosa figura de Johan, que parecía guiñarme un ojo de complicidad. Durante muchos años me asaltó la curiosidad de saber cuál era el destino final de aquellas esculturas. Con el tiempo pude salir de dudas. Ya que al no poder ser comercializadas por el excesivo tiempo que estaban expuestas al sol y por el alto coste de su compleja elaboración, eran convertidas en una especie de fallas de la repostería, siendo fundidas en un nuevo chocolate en el horno. A la de Cruyff le sucedería años más tarde la de Maradona, que no alcanzaría a despertar tanto revuelo como la del holandés. Pero sí en cambio la tuvo la dedicada a Romario en una iniciativa conjunta de Escribà, con su buen amigo Óscar Nebreda, que había caricaturizado la figura del ‘baixinho’, celebrando sus goles a ritmo de samba, junto a Jordi Culé en las transmisiones televisivas de TV3. Mientras una voz en off (la del realizador Carles Jané) cantaba “¡¡¡Chicas, al escenario, que ha marcado Romario!!!, el astro brasilero bailoteaba en medio de un grupo de espectaculares bailarinas mulatas.

la Mona de CAT de Cristian Escribà
la Mona de CAT de Cristian EscribàMD

Tiempo después. Cristian Escribà siguió la tradición de su padre y convirtió la sonriente figura de Ronaldinho en una imagen serigrafiada sobre un fondo de chocolate blanco, en Monas de diseño renovado. Cpmo le seguirían las dedicadas a Leo Messi, que durante todo su largo reinado futbolístico se convirtió en el regalo favorito de miles de padrinos blaugrana a sus ahijados. Este año la factoría de creatividades con el sello Escribà ha innovado con la figura multicolor de CAT, el gato mascota del club, diseñado con motivo del 125 aniversario, que bate récords de ventas en las tiendas de productos oficiales del Barça.

Sea como fuera, transcurren los tiempos y las del Barça continúan siendo “més que una mona”, por lo que no olviden hoy y mañana de obsequiarlas, porque es sinónimo de éxito garantizado.

Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...