¿Dónde irán los 35.000 votos de Sandro Rosell?
FC BARCELONA
El presidente más votado sigue siendo Rosell, con esos 35.021 apoyos de 2010, cuando el barcelonismo salía hastiado de Laporta a pesar de ganar dos Champions


- Xavier Bosch
xavierbosch.cat
No hay tutía para el 15M. O Laporta sigue como Presidente o gana el antilaportismo. Víctor Font ya tiene el plebiscito que quería: Barça sí, Laporta No. Más que lograr la unidad del barcelonismo, la derrapada final de Marc Ciria con las firmas, han dejado al aspirante ante el match-ball democrático que llevaba cinco años preparando y esperando. Ante el carisma, Flick y las 'butifarras' contra todo y contra todos, llega una promesa de gestión sería, de economía enderezable y de poner al socio en el centro de todas las cosas. Por decirlo en términos populares, ¿loco conocido o sabio por conocer?
A estas alturas, no hace falta ser Koeman, Xavi, Messi, Jasikevicius o Guillermo Amor para saber cómo ha sido el mandato de estos últimos cinco años. Cualquier socio sabe cómo se le ha tratado en Montjuïc o en el regreso al Camp Nou, pero no sabe si volverá a su asiento de siempre cuando la empresa que jamás debió hacer las obras las termine muy fuera de plazo. Los turistas no votan. Los peñistas que son socios, sí. Los abonados al Palau, también. Los colectivos agraviados no son pocos. Y, juntos, y sin el ruido de las redes sociales, suman muchos votos. ¿Cuántos? ¿Suficientes para que se produzca un cambio histórico?
Con 25.000 votos siempre se han ganado las elecciones. Laporta consiguió 27.000 en 2003, cuando se tenía que barrer el pasado de Gaspart. Laporta volvió en 2021, con 30.000 votos, porque aglutinó las ganas de pasar página de Bartomeu. Por ahora, el presidente más votado sigue siendo Sandro Rosell. Esos 35.021 votos de 2010, cuando el barcelonismo salía hastiado de Laporta a pesar de ganar dos Champions, parecen un techo difícil de romper. Ahora, el Barça se juega mucho más que el devenir de los próximos cinco años.