La Euroliga sigue su tendencia y no quería ser menos con el partido de ayer del Panathinaikos ante el ALBA Berlín (91-81). El cuadro griego, con la posibilidad de aprovechar las derrotas del Olympiacos y el Fenerbahce, tenía en su mano acercarse a la segunda plaza y afianzarse entre los cuatro mejores clasificados de la categoría.
Los pupilos de Ataman recibían al ALBA Berlín, el conjunto colista de la categoría. Aunque los griegos comenzaron por delante en la primera mitad y con once puntos de ventaja en el paso por vestuarios, el Panathinaikos sufrió -y de qué manera- para derrotar al último equipo clasificado de la Euroliga.
El conjunto germano fue muy superior al vigente campeón de la Euroliga en el tercer cuarto y entró a los últimos diez minutos con un ajustado 66-64 en el electrónico. Con la buena dinámica que llevaban los visitantes durante el partido, los colistas continuaron su remontada y pusieron el 69-77 a favor a falta de cinco minutos.
Y Ataman vio la luz en el último momento. El ALBA Berlín se bloqueó en ataque y el Panathinaikos registró un increíble parcial a favor de 22-0 para poner el 90-77, terminando el duelo en un contundente 91-81 que se decidió en los últimos minutos de partido.
El Panathinaikos sufrió más de la cuenta, pero terminó superando al ALBA Berlín. Jerian Grant, con 19 puntos, y Kendrick Nunn, con otros 18, lideraron la ofensiva griega para conquistar el decimonoveno triunfo y afianzar al Panathinaikos a la tercera plaza, aprovechando los 'tropiezos' del Olympiacos y el Fenerbahce. El español Juancho Hernangómez totalizó nueve puntos y ocho rebotes.
"Tuvimos una mala noche ofensivamente: solo metimos cuatro triples, fue uno de nuestros peores partidos de Euroliga", explicó. También lamentó la lesión de Papapetrou, que parece ser algo seria. "Ha ido al hospital para hacerse una resonancia magnética y estamos esperando los resultados", concluyó.


