Todos los conductores que reposten diésel pagarán un precio más alto
MOTOR
El Gobierno de Pedro Sánchez asume ante Europa la modificación del impuesto al diésel dentro del calendario de reformas hasta 2026

- Àlex Roig
Periodista - Barcelona
Es una realidad que todos los conductores de vehículos diésel han disfrutado tradicionalmente de un precio algo más bajo al repostar en comparación con la gasolina. La respuesta de esa diferencia no solo responde al mercado, sino también a una fiscalidad más favorable que históricamente ha tenido el gasóleo en España dentro del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos.

Durante todos estos años, sin embargo, esa ventaja apenas ha sido cuestionada por nadie, ni siquiera ha sido objeto de debate, pero el contexto actual ha cambiado. En pleno proceso de reformas vinculadas a los fondos europeos, la diferencia fiscal entre diésel y gasolina ha vuelto al centro del debate político y económico. Y lo ha hecho porque España incluyó su revisión como uno de los compromisos asumidos ante la Unión Europea dentro del Plan de Recuperación.
La realidad, a día de hoy, es que la subida del impuesto al diésel no está en vigor. No existe ningún incremento aprobado que se esté aplicando ya en las gasolineras. Lo que sí existe es el compromiso de equiparar progresivamente la fiscalidad del gasóleo con la de la gasolina, una medida que el Gobierno de España se comprometió a estudiar en el marco de su reforma fiscal.
En los borradores que se han presentado en los últimos años, la equiparación supondría un incremento aproximado de entre 9 y 10 céntimos por litro. Traducido al día a día, eso implicaría varios euros más por depósito para un conductor medio, aunque esa cifra no es definitiva porque la medida todavía no ha sido aprobada formalmente.
El calendario tampoco está cerrado. España solicitó una prórroga para cumplir esta nueva norma ligada a los fondos europeos y el plazo ampliado finalizó a finales de enero de 2026 sin que la reforma saliera adelante en el Congreso. Desde Bruselas se han pedido explicaciones por el retraso, pero no se ha fijado una fecha concreta de aplicación.

Ahora bien, pese a los retrasos, la situación actual es clara: la subida del impuesto al diésel sigue siendo una medida pendiente para este mismo año 2026. Pero para que se haga efectiva todavía deberá aprobarse mediante la correspondiente modificación normativa y superar la tramitación parlamentaria.

