El legado de Felipe Perrone es tan perenne como lo ha sido su figura en el waterpolo en los últimos años. En un deporte que está tratando de introducir cada vez más velocidad en sus ataques, la computadora personal del capitán del Barceloneta y de la selección le ha convertido en uno de los jugadores más rápidos de los últimos tiempos, tanto a nivel de nado como, sobre todo, de interpretación de las jugadas.
Por ese motivo, imperturbable al avance del tiempo, Perrone siempre ha encontrado la manera de ser decisivo con sus recursos y siempre ha mostrado la voluntad para querer ampliarlos. Su experiencia ha sido un baluarte en la última etapa de su carrera, en la que ha terminado siendo el líder tanto del equipo nacional como del conjunto marinero.
La selección española ha agradecido especialmente su aportación en los últimos tiempos. El waterpolo español vivió su mayor época dorada entre los noventa y el inicio de los dos mil, cuando se concentró la primera época de medallas, más allá del pionero bronce europeo de 1983. El oro olímpico de Atlanta, la plata olímpica de Barcelona y los dos oros y dos platas mundiales conquistados entre 1991 y 2001, además de una plata y un bronce europeos, dejaban un listón muy alto como gran referencia para futuras generaciones.
Felipe Perrone formó parte de la generación intermedia entre aquellos éxitos y la época actual. Una generación que también dejó su sello con una plata mundial en Roma 2009 y un bronce universal en Melbourne 2007, además de un bronce europeo en Belgrado 2006. Entonces era uno de los jóvenes valores del waterpolo español, aunque con peso en el equipo.
Pero ha sido una década después cuando se ha consolidado como referente de la segunda era dorada de la selección. Con su excompañero David Martín como seleccionador, Perrone se ha convertido en el organizador del ataque de una selección que ha regresado al primer escalafón universal. La lectura de juego, la experiencia adquirida durante tantos años, su habilidad como lanzador y como asistente y sus dotes defensivas se han unido a una velocidad que ha seguido implementando como nadie y que ha sido uno de los rasgos distintivos de la selección.
Perrone ha dejado su sello también con el equipo nacional como capitán del tercer título mundial de siempre, el conquistado en Budapest 2022 con el '10' como MVP. Fue también el capitán del título europeo de Zagreb del pasado año, el primero de la historia del waterpolo masculino español. Una plata (2019) y dos bronces mundiales (2023 y 2024) y dos platas (2018 y 2020) y un bronce europeos (2022) han completado el laureado palmarés con la selección en grandes competiciones de un Felipe cuya incidencia en el equipo ha ido mucho más allá de las medallas que ha conquistado con sus compañeros.







