Si cuando hablamos con los demás sentimos constantemente la necesidad de interrumpirles, es importante prestarle atención a este impulso ya que, si lo adoptamos como hábito, puede causarnos problemas en nuestras relaciones sociales.
Sherri Gordon, 'coach' y autora de casi una treintena de libros, explica en un artículo publicado en 'Very Well Mind' que "una conversación solo puede soportar un número limitado de interrupciones antes de que deje de ser una conversación". A todos nos gusta sentir que nos escuchan cuando hablamos y cuando una persona repetidamente nos demuestra que no lo hace, acabamos por resentirles.
Es buena idea hablar de las interrupciones en un momento en que ambas partes estén tranquilas
Los motivos por los que una persona interrumpe constantemente cuando otros están hablando pueden ser varios: desde diferencias culturales y de género —un estudio de la Universidad George Washington reveló que los hombres interrumpen a las mujeres un 33 % más a menudo que a otros hombres—, pasando por factores psicológicos como la necesidad de control, la falta de conciencia al actuar o una situación especialmente emocionante o que se viva con mucho entusiasmo.
Las consecuencias de interrumpir constantemente a los demás
Gordon recuerda que, si bien entender la psicología de la interrupción es necesario para decidir si es adecuado o no hacerlo, no debemos olvidar de los efectos que esto causa y nuestra relación con los demás si interrumpimos a nuestros interlocutores a cada oportunidad que tenemos.
Lo primero, explica, es que mina el respeto: "Independientemente de quién interrumpa o por qué lo haga; quien interrumpe está transmitiendo que lo que tiene que decir prevalece sobre tus pensamientos y opiniones". Además, añade Gordon, quien interrumpe constantemente lo hace para reafirmar su poder o conocimiento sobre los demás, un comportamiento que es "de todo menos altruista". Interrumpir con frecuencia también es una táctica frecuente en las personas abusivas emocionalmente, afirma Gordon, que lo utilizan para ejercer su dominio y control.
Cómo lidiar con un 'interruptor crónico'
Existen diferentes maneras de lidiar con alguien que te interrumpe constantemente. Una de ellas sería abordar la cuestión antes de empezar la conversación, explica Gordon. Por ejemplo, si te interrumpen durante una presentación en el trabajo, "puedes recordarles que habrá un momento en el que ya podrán hacer preguntas o comentarios", sugiere.
Algunas personas no se dan cuenta de que interrumpen con tanta frecuencia, nos recuerda Sherri Gordon
Eso sí, añade la experta, "es buena idea hablar de las interrupciones con la persona afectada en un momento en que ambos estén tranquilos y objetivos". Gordon recomienda evitar las acusaciones directas y centrarse en hablar en primera persona, es decir, de cómo nos sentimos nosotros. "También es importante darle el beneficio de la duda a quien interrumpe. Algunas personas simplemente no se dan cuenta de que interrumpen con tanta frecuencia", recuerda.
Por último, a nivel individual, decide cómo actuarás si se repiten más interrupciones en el futuro después de haber expresado tu disgusto con la situación. Aunque, como explica la 'coach' "nadie puede cambiar un patrón de comportamiento instantáneamente", estar preparados para reaccionar a tiempo y que quien te ha interrumpido no se apropie de la conversación.


