La llegada de ChatGPT, la herramienta de inteligencia artificial generativa de OpenAI, en 2022, supuso un cambio de paradigma en muchos ámbitos de nuestras vidas cotidianas. Actualmente, la plataforma cuenta con casi 700 millones de usuarios semanales y, tal y como reveló Nick Turkey, directivo en OpenAI, ha cuadruplicado su número de visitantes en tan sólo un año.
El chatbot de OpenAI realiza una infinidad de tareas, como redactar textos, generar imágenes, buscar información de un tema concreto en Internet o, simplemente, dar conversación. Sin embargo, nuevos estudios sugieren que su uso continuado podría disminuir la actividad cerebral y conducir a un deterioro cognitivo.
ChatGPT redacta textos, genera imágenes, busca información en Internet y da conversación
El Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) condujo una investigación en la que se utilizaron escáneres de ondas cerebrales para monitorizar la actividad neuronal durante diferentes tareas. Los participantes del estudio, que tuvieron que escribir una redacción, se dividieron en tres grupos: el primero podía utilizar ChatGPT; el segundo, un motor de búsqueda -como podría ser Google-; y el tercero no podía usar ninguna herramienta de ayuda.
Los resultados fueron claros: los miembros del primer grupo, que empleó ChatGPT para redactar su texto, presentaban la menor activación neuronal en el cerebro y tuvieron dificultades para recordar lo que habían escrito. En cambio, el tercer grupo, que no pudo utilizar ninguna herramienta de soporte, fue "el más participativo, tanto en el plano cognitivo como en el de la retención de la memoria".
En la segunda fase de la investigación, los resultados fueron todavía más alarmantes. Los participantes del primer grupo, que habían usado ChatGPT en la primera fase, tuvieron que redactar otro texto, esta vez sin ayuda de ninguna IA. Estos escritos, explican los investigadores del MIT, fueron "sesgados y superficiales" y, a nivel general, obtuvieron peores resultados que los grupos de participantes que no habían usado ChatGPT en la fase anterior.
La conclusión de esta investigación es alarmante: "El uso repetido de GPT puede conllevar una 'deuda cognitiva' que reduce a largo plazo el rendimiento en el aprendizaje del pensamiento independiente". A la larga, explican desde el MIT, las personas con una mayor 'deuda cognitiva' podrían perder capacidad de indagación crítica y creatividad y desarrollar una mayor vulnerabilidad a ser manipulados.
Los investigadores admiten que todavía falta mucho por estudiar sobre el impacto de la IA en nuestro cerebro, pero se atreven a vaticinar lo siguiente: "Cuando los participantes reproducen sugerencias sin evaluar su exactitud o pertinencia, no solo pierden la propiedad de las ideas, sino que también corren el riesgo de interiorizar perspectivas superficiales o sesgadas".


