Raquel Burillo, ganadera: "La gente prefiere sus 8 horas, su jornal y después fiesta. La sociedad está cambiando mucho y después habrá trabajos para los que no habrá gente cualificada y será un problema"
TESTIMONIO
La joven expresó su opinión en 'El campo es nuestro' de Aragón TV

- Adrià Rodríguez
Periodista
El trabajo en el campo, tanto en agricultura como en ganadería, está cada vez más envejecido, ya que los jóvenes no se interesan por empleos tan duros y sacrificados. Al optar por otro tipo de estudios, también prefieren buscar opciones laborales que sean menos exigentes físicamente y que les ofrezcan mejores condiciones.
Es algo que repiten cada vez más agricultores y ganaderos en distintos espacios y foros. Raquel Burillo, participante habitual en 'El campo es nuestro' de Aragón TV, habló de ello en una de sus intervenciones en el programa: "De la manera en que estamos construyendo la sociedad, hay trabajos como este que la gente no quiere realizar porque son todos los días, haga calor o frío… La gente prefiere sus ocho horas, su jornal y después fiesta. Creo que la sociedad está cambiando mucho y nos vamos a encontrar con trabajos para los que no habrá gente cualificada para realizarlos, y eso será un problema".

En una sociedad en la que Raquel parece una extraña frente a una juventud cada vez más adicta al móvil, la ganadera no reniega de las redes sociales, pero es consciente de los problemas que pueden conllevar: "Creo que, en su justa medida, pueden ayudar, pero una vez que se abusa de ellas, pueden convertirse en un gran problema, sobre todo para quienes no tienen límites o no saben lo que están haciendo. Pueden incitarte a hacer cosas que no deberías y meterte en problemas serios, como con las casas de apuestas".

El programa de Aragón TV logró el premio Ondas en su última edición y Raquel fue una de las encargadas de acudir a la gala para recogerlo como protagonista del formato. En esta intervención de hace unos meses, Burillo se mostraba muy agradecida por la repercusión y el éxito del programa.
"Tengo un par de amigas enfermeras que trabajan en diferentes hospitales y me cuentan que, al mediodía, los pacientes deben poner 'El campo es nuestro' en la tele. Mis amigas me dicen que no terminan de acostumbrarse a ir por los pasillos de los hospitales y escuchar mi voz. Nos ve muchísima gente", explicó.

