El pequeño Rafael corría por el palco presidencial en cuanto se despistaban los abuelos, Sebastià y Ana María. Su padre, mientras tanto, realizaba la última prueba antes de encarar la eliminatoria España-Países Bajos, cuartos de final de la Copa Davis, este martes a las 5 de la tarde en el Palacio de los Deportes Martín Carpena de Málaga.
Una hora de entrenamiento en la pista central entre el manacorí y Carlos Alcaraz. Los últimos treinta minutos apretando como si fuera un set real, que no concluyeron. Cuando se cumplió el término establecido de trabajo de 5 a 6 de la tarde, pararon.
Hubo cumbre distendida entre los tenistas, sus respectivos entrenadores Carlos Moya y Juan Carlos Ferrero, el capitán David Ferrer y también el médico, Ángel Ruiz-Cotorro.
Señales positivas para que Rafa Nadal abra la confrontación en el individual con Botic Van de Zandschulp. Ha pasado bien los test, pero sólo él sabe exactamente qué condiciones está sintiendo, cómo valora afrontar el que sería su primer individual en tres meses.
"No sé cómo puedo responder", reconoció por la mañana Nadal. "Todo lo demás son especulaciones. David Ferrer lo tiene difícil para elegir". Entre él y Roberto Bautista. Salvo accidente, la suerte está echada. Todos esperan el ok de conformidad de Rafa para afrontar su último torneo profesional en pista. Una complicada decisión a sus 38 años. Lo que escoja será con todas las consecuencias, y así lo afrontará.
Rafa Nadal, en el entrenamiento de Copa Davis con Carlos Alcaraz
No hay dudas con el nº 1, que asumirá Carlos Alcaraz, frente al neerlandés Tallon Griekspoor. Si hay empate (1-1), a calibrar fuerzas y posibilidades para acabar de conformar el doble.
El equipo se da una hora antes de empezar la eliminatoria, la pareja se puede modificar después de acabar el segundo individual.


