Lágrimas en la pista. Una de las sorpresas del año. No se lo podía creer ni el propio autor de la hazaña, porque para el nº 136 del mundo supone una gesta batir al nº 4, además en su país. Supone un avance único en la carrera profesional de alguie quien en el próximo ranking se podrá ver por fin en el top-100 mundial.
Lloró en la celebración el francés Terence Atmane, 23 años y nº 136 del mundo. Superado por los acontecimientos después de haber tumbado al estadounidense Taylor Fritz, uno de los ídolos locales, por 3-6, 7-5 y 6-3.
Procedente de la fase previa, había dejado en el camino al japonés Yoshihito Nishioka, el italiano Flavio Cobolli y el brasileño Joao Fonseca. Completó la fiesta ante un Fritz que no da una buena señal antes de defender su condición de finalista en el US Open. Ya había tenido sus problemas con Atmane en Shanghai 2024, donde había vencido con un apretado 7-6 (4) y 7-6 (5).
Atmane, sin duda ya el jugador revelación de esta edición, se las verá con el danés Holger Rune, que dominaba 6-4 y 3-1 a Frances Tiafoe cuando éste se retiró por dolor en la zona lumbar.
Del posible festival USA con un Fritz-Tiafoe a la despedida de ambos. Ya sólo queda Ben Shelton, el campeón de Toronto y que este jueves se las verá con el checo Jiri Lehecka en octavos.


