Los peatones de Barcelona cargan contra las bicis y los patinetes en la ciudad: estrés, inseguridad y una difícil convivencia
SEGURIDAD VIAL
Los viandantes de la urbe catalana señalan que los carriles bici son uno de los puntos más conflictivos y peligrosos para los transeúntes en un estudio del RACC

- Redacción
Barcelona
Un nuevo estudio pone en la diana a ciclistas y usuarios de patinetes en las grandes ciudades. Con Barcelona de laboratorio, el RACC ha realizado el primer barómetro de la movilidad de los peatones, donde estos expresan su disconformidad con algunas actitudes recurrentes de las bicis y VMP en la urbe. El informe, que extrae sus conclusiones de 1.200 encuestas realizadas a viandantes y se basa también en más de 20.000 observaciones presenciales en 12 puntos de la ciudad, señala la difícil convivencia, el estrés y la inseguridad que los peatones sienten al compartir espacio público con las bicicletas y los vehículos de movilidad personal.
El estudio pionero señala que casi la mitad de peatones encuestados (47%) siente inseguridad vial al caminar por Barcelona, mientras más de la mitad (53%) asegura sufrir estrés. Ocho de cada diez participantes afirma que la situación ha empeorado en el último lustro.
Los peatones no tienen dudas a la hora de señalar a los usuarios más imprudentes en la vía pública: los VMP encabezados por los patinetes se llevan la palma (83%), seguidos por los usuarios de bicicletas eléctricas (68%) y los repartidores (61%). Repiten los usuarios de patinetes respecto a la inseguridad vial (78%), seguidos por las furgonetas y camiones (59%) y las ya mencionadas e-bikes (56%)

Los viandantes barceloneses señalan, además, al carril bici como uno de los elementos más peligrosos de la vía pública. Un 71% de peatones dice sentir inseguridad al cruzar un carril bici para acceder a un contenedor o una parada de autobús, por ejemplo. El 55% de encuestados, de hecho, teme ser arrollados tanto en el carril bici como al salir de la puerta de casa por si pasa un patinete o bicicleta.
Un 54% de los usuarios consultados considera que los espacios de convivencia entre peatones, bicicletas y vehículos de movilidad personal son insatisfactorios y están mal resueltos.
Los comportamientos de VMP y bici que más ahondan en esta sensación de estrés e inseguridad al pasear por la calle son, según los encuestados, la velocidad excesiva a las que circulan estos vehículos (82%), su circulación habitual por la acera (78%) y el hecho de no respetar la prioridad de paso que tienen los peatones (69%). En menor medida, lamentan que no usen el timbre para avisar de su presencia en la calzada (29%).
Entre las observaciones destacadas del estudio, el RACC señala que un 7% de los ciclistas conduce en sentido contrario al establecido, una infracción que se eleva al 27% para los VMP. Denuncia también que es habitual el incumplimiento de una distancia de seguridad adecuada entre bicis y peatones, en líneas generales en un tercio de las instancias en que estos coinciden en el espacio público.
En las calles limitadas a 10 km/h, un 90% de los vehículos (bicis, VMP, coches y motos) incumplen con la velocidad máxima establecida, algo que no ocurre en líneas generales dentro de las calles limitadas a 30 km/h, también la velocidad máxima de circulación establecida en Barcelona para bicis y VMPs.
El RACC lanza una recomendación de revisar los espacios donde coinciden peatones, bicis y VMP tras constatar los problemas de convivencia que denuncian los primeros. Y también aboga por aumentar la concienciación de ciclistas, repartidores y usuarios de patinete sobre la prioridad de paso de los viandantes.

