Cuando nos hacemos con unas zapatillas con placa de carbono queremos que duren lo máximo posible, ya que generalmente sus precios no son especialmente baratos. Se busca rentabilizar la inversión hecha, pero se debe hacer con garantías.
Si bien es cierto que cada modelo y cada marca es mundo, como las zapatillas con placa de carbono ya están hoy en día por todas partes, muchos corredores se preguntan si es óptimo o no correr con ellas a diario y cuánto dura su vida útil.
Zapatillas de placa de carbono
La durabilidad de la velocidad
Las zapatillas de running con placa de carbono son las más rápidas del mercado. Están diseñadas para alcanzar la máxima velocidad. Es su amortiguación y el carbono lo que realmente da la velocidad. Por eso se puede observar tanta variación en la velocidad de las zapatillas con placas respecto al resto.
De hecho, una investigación descubrió que las mujeres que usaron espumas de PEBA combinadas con placas elásticas de fibra de carbono dentro del calzado terminaron maratones un 2,6 % más rápido. Pero el mismo estudio advierte que la principal limitación de la placa de carbono es la durabilidad.
¿Cuánto duran las zapatillas de placa de carbono?
La respuesta depende en gran medida de los materiales, especialmente del tipo de espuma utilizada. Para mantener la ligereza y la elasticidad, la mayoría de estas zapatillas están fabricadas con espumas ultraligeras a base de PEBA, a menudo denominadas espumas maximalistas. Esto les da esa sensación elástica, ideal para la carrera.
Las espumas más ligeras y elásticas tienden a degradarse más rápido que los materiales más densos que, presentes en las zapatillas de running más rodadoras. Pero, haciendo un aproximación, el estudio desprende que la mayoría de las zapatillas con placa de carbono tienen una durabilidad media de unos 320 km aproximadamente, lo que supone menos de la mitad de lo que obtendrías de media de unas zapatillas de running de suela de goma únicamente, que pueden acercarse a los 640 kilómetros de vida útil.
Así que, para quien planee competir con zapatillas de carbono de gama alta, especialmente para una maratón o media maratón, es recomendable limitar la frecuencia de uso en su entrenamiento. Así, se conservará su potencia para las ocasiones en las que se pretenda alcanzar grandes resultados.


