Martín Fiz, exmaratoniano, 62 años: “Sigo corriendo como a mis 20 años. El running es perseverancia, disfrute y respeto”
RUNNING
Su historia no es solo la de un campeón, sino la de alguien que ha vivido la evolución del running


- Alba Cabrera
Martín Fiz, vitoriano de 62 años, es uno de esos nombres que permanecen en la memoria del atletismo español. Su historia no es solo la de un campeón, sino la de alguien que ha vivido la evolución del running desde sus orígenes más humildes hasta el profesionalismo actual de los grandes maratones del mundo.
En una entrevista reciente para Jotdown, Fiz recuerda sus primeros pasos en el deporte: “De pequeño era muy futbolero. Me hubiera encantado jugar en la cantera del Alavés”. Pero un profesor de matemáticas lo guió hacia el atletismo, detectando en él un talento natural: “Tienes que ver cómo echa el tranco un chaval, cómo pisa de puntera. Nosotros tenemos un don especial para saber quién tiene capacidades para correr”.

Fiz explica que la base de cross fue clave para su transición a la ruta: “Creo que todos los maratonianos españoles que hemos triunfado teníamos una base muy buena del campo a través. Nos enseñó a sufrir, a leer la carrera, a ser estratégicos”. Quizás y solamente quizás, ha sido una inspiración también para Jacob Kiplimo, el actual gran dominador del cross y la media maratón, que ahora quiere dar el salto a maratón.
El salto al maratón de Fiz: estrategia y amistad
Martín Fiz se lanzó al maratón tras los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, cuando comprendió que en pista no podría competir con los mejores: “No es automático. Ser consistente en 5.000 metros no se traslada a un maratón de dos horas y pico. No es ciencia exacta”.
Su debut en Helsinki 1993 fue prometedor: ganó la carrera con 2:12:47, una victoria que confirmó su talento en la distancia y que llamó la atención del mundo del maratón: “Fue todo a la aventura. No había geles ni isotónicos, solo entrenamiento y pasión”.
El Europeo de Helsinki 1994 marcó un hito: los tres españoles en el podio del maratón. Para Fiz, el oro; la plata fue para Diego García, y el bronce para Alberto Juzdado. Fue la primera vez en la historia de un Europeo que un país copaba las tres posiciones de honor en la prueba de maratón, algo que todavía hoy se recuerda como una de las gestas más gloriosas del fondo español.
Fiz afirma que fue un triunfo de estrategia, amistad y trabajo en equipo con : “Estábamos como imantados, no queríamos separarnos en ningún momento. Oro, plata y bronce. Una imagen icónica del atletismo español”.
Ser consistente en 5.000 metros no se traslada a un maratón de dos horas y pico. No es ciencia exacta

Exmaratoniano de élite español
El maratón, explica, no es solo piernas: “Aunque vayas medio zombie, te das cuenta de cómo se descompone un rival. La táctica y la lectura de la carrera son decisivas”.
Fiz reflexiona sobre la explosión de corredores africanos: “Son jóvenes, humildes, y ven el deporte como solución económica rápida. Pero su vida deportiva puede ser muy corta porque los managers no los educan para mantener una carrera ética”. Critica la presión y el sistema que rodea a estos atletas: “Pisos pateras, managers que los utilizan… son muñecos de un capitalismo extractivo. El dinero prima sobre el desarrollo deportivo y la ética”.
El running como práctica diaria y escuela de vida
En la actualidad, a sus 62 años, Martín Fiz sigue corriendo como si el tiempo no pasara, "como lo hacía cuando tenía 20 años": “Hoy he hecho un 4.000m a 3:40, 3 series de 3 kilómetros a 3:32 y el más rápido a 3:29'. Ni un 400m hago a ese ritmo, pero disfruto cada kilómetro”, explica en la citada entrevista.
Para él, el secreto no está solo en el talento: “Ahora los corredores tienen más información, estructuras y estudios. Antes, el éxito venía de la constancia, la pasión y aprender a escuchar al cuerpo”.
Más allá de los tiempos y medallas, Fiz ve el atletismo como una forma de educar en valores: “El running es perseverancia, ética, disfrute y respeto. Aprendes a leer la carrera, a levantarte después de un fracaso, a medir tus fuerzas y a disfrutar del camino”.
Para Martín Fiz, cada maratón, cada entrenamiento, cada carrera es un aprendizaje: de estrategia, de paciencia y de humanidad. Y aunque los años pasan, su pasión sigue intacta, demostrando que el running no tiene edad.


