Cristian Llorens, director de la Zurich Marató de Barcelona: "La ciudad puede estar orgullosa de su maratón"
RUNNING
"A nivel de servicios y comodidad para el atleta, Barcelona está posiblemente en el top 3 europeo”
"El circuito sigue siendo ‘turístico’ porque esta ciudad es para lucirla, pero a la vez es rápido, muy competitivo”
"Seguiremos creciendo en participantes solo si no ponemos en riesgo el nivel de atención al corredor”


- Joan Justribó
Jefe de sección
Cristian Llorens, director de eventos de RPM Sports, es el máximo responsable de la Zurich Marató de Barcelona. Una carrera que, desde su entrada en ella en 2005, ha visto crecer sin parar desde unos inicios algo difíciles hasta la consolidación a nivel mundial de una prueba que este domingo albergará a 32.000 atletas, un 63 por ciento de ellos llegados de fuera de España, el récord absoluto.
Hace unos años, siendo ya el máximo responsable de la Marató, dijo en una entrevista que le gustaría ver a 25.000 atletas en esta carrera. El domingo serán 32.000. ¿Eso quiere decir que el viaje ha sido un éxito?
Estamos muy contentos. No ha sido un viaje fácil, ha habido dificultades, una pandemia por el camino. En aquella época, 25.000 me parecía un sueño... A día de hoy, Barcelona tiene por fin la maratón que se merece, una maratón para estar orgullosos, a nivel de calidad y de cantidad, de máximo nivel mundial.
Cada vez Barcelona parece más cerca del nivel del circuito de ‘majors’ de maratón. ¿Ese salto es posible?
Es verdad, estamos cerca, pero no es un tema que nos quite el sueño. Ese circuito nació como una asociación de las carreras históricas, pero ahí entran unos intereses económicos, de marketing. Si entra otra maratón próximamente, sospecho que los tiros irán por África, por una cuestión geográfica. Europa ya tiene dos ‘majors’, Berlín y Londres, y es muy difícil que tenga otra a corto plazo.
¿A escala europea, a qué nivel está hoy la Zurich Marató de Barcelona?
A nivel servicios, top5 o incluso top3. A nivel cuantitativo, de volumen, estamos los quintos, por detrás de París, Londres, Berlín y Valencia.
El circuito actual no se acerca a Montjuïc ni a la Plaça Espanya, un punto que era innegociable años atrás por el simbolismo de la montaña olímpica. Y resulta que es el más rápido.
La carrera ha cambiado por las obras en Plaça Espanya, que nos impedían salir y llegar de Maria Cristina. La foto, el emplazamiento, era majestuoso, pero hacía que el final del trazado fuera un poco duro, ‘picaba’ hacia arriba. Creo que hemos conseguido un circuito más rápido, y aunque perdemos la imagen de Montjuïc, yo creo que con la salida en Plaça Catalunya y la meta en el Arc de Triomf tenemos escenarios muy dignos, preciosos. Sigue siendo un circuito ‘turístico’, como debe ser en Barcelona, y a la vez muy rápido.
Ese componente turístico no se va a perder. ¿Forma parte de la experiencia de correr la Marató?
Exacto. Va con nuestro ADN. Queremos un circuito rápido, y aunque quizá nunca podrá ser tan rápido como Berlín, por ejemplo, por una cuestión de orografía, siempre hemos evitado ir a las afueras. Barcelona es una ciudad para lucirla. A mí este circuito me gusta, por rápido, por turístico, por céntrico, porque vincula mucho la animación en la calle, que la gente salga a animar.
Queda claro que Barcelona ya tiene el afecto del ‘runner’ popular, más de un 63 por ciento este año vienen de fuera de España. ¿Lograr una participación de elite absoluta, al nivel de Berlín o Londres, va a ser más difícil?
Es complicado por dos razones. La primera es económica: esas maratones manejan un presupuesto estratosférico al que a día de hoy no se puede llegar. La segunda es deportiva: en la maratón, la competencia por tener a los top5 o top10 mundiales es más feroz que en la ‘media’, porque un atleta puede correr 10 medias, pero difícilmente correrá más de dos maratones al año, y eso reduce la ventana de oportunidades y multiplica la competencia entre las carreras. Londres coge a los ocho mejores del mundo y los contrata por talonario. Con eso es difícil competir.
¿Cabe aún más gente de esos 32.000 que van a correr el domingo? ¿Va a seguir creciendo la carrera como los últimos años?
Desde hace unos años, la colaboración con la Guardia Urbana es perfecta. Nosotros cruzamos la ciudad de punta a punta por las avenidas más potentes... El tema es que, para crecer, la fórmula debe ser como hemos hecho este año con la Mitja y la Marató, espaciando los horarios de salidas, aunque eso implica tener más horas cortadas las calles. Del primer corredor al último, tendremos una hora y 25 minutos de diferencia. Eso ayuda a que la densidad de gente corriendo sobre el circuito sea menor, aunque la cifra de participantes crezca. ¿Habrá aún más participantes el año que viene? dependerá del análisis que hagamos a la vista de los resultados de esta edición. Si todo va bien y se puede, la intención es crecer, pero sin alterar algo que para nosotros es capital, que es la atención al corredor, su comodidad. Que la experiencia de correr la Zurich Marató de Barcelona sea la mejor posible. Eso es innegociable. La carrera crece por el efecto boca-oreja: vienen, disfrutan, se lo pasan bien, hacen buenas marcas, gozan de los mejores servicios y ellos mismos nos hacen la mejor publicidad posible, que es recomendar la carrera a sus amigos. Eso no vamos a perderlo de vista y no queremos morir de éxito. Si la logística lo permite, daremos un pequeño pasito más, pero sin poner en riesgo todo lo bueno que tiene esta prueba.
No es común tener una salida (Plaça Catalunya) distinta a la meta (Arc de Triomf)
En un mundo ideal siempre es mejor tener la salida y la llegada juntas para no doblar infraestructuras, pero realmente no es un problema. Lo sería si la salida y la meta estuvieran muy separadas, pero no es así, están bastante cercanas, apenas 800 metros.
El día de la Marató, usted siempre trabaja. ¿No le da rabia no poder correr, vivirla desde dentro, como un runner más?
Mira, yo soy maratoniano también, he corrido nueve maratones, pero desde 2005, hace ya más de 20 años, no corro la de Barcelona porque la tengo que vivir de otra manera. Más de una vez he pensado que el día de mañana, si dejo de tener este trabajo, me gustaría vivirla como corredor. Lo que sí me pasa es que, aunque llevo 21 maratones como máximo responsable, cada vez me pongo más nervioso... Debería ser al revés, porque va muy bien y cada vez tienes más experiencia, pero a medida que pasan los años me entran más nervios. Este año, por ejemplo, la Zurich Marató de Barcelona se podrá ver en directo en 302 canales de TV de todo el mundo, es una exposición global enorme, y siempre les digo a los míos que si la fastidiamos, nos verá todo el mundo (ríe). Bromas aparte, sufro bastante. No me saco ese peso hasta el lunes, cuando ya ha pasado todo.

