El lugar más inesperado de Málaga no está en la playa ni en el centro histórico, sino en un cementerio que cambió la historia del país: el llamado Cementerio de los Ingleses

PLANES MÁLAGA

La necrópolis fundada en 1830 por iniciativa del cónsul británico William Mark conserva tumbas históricas y un singular jardín botánico

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Cementerio inglés de Málaga

Cementerio inglés de Málaga

Cementerio Inglés de Málaga

El Cementerio Inglés de Málaga, también conocido como protestante, se levanta como un testimonio único de la historia social y cultural de la ciudad. Fundado en 1830 por Real Orden de Fernando VII, fue el primero de su tipo en España y se mantiene como uno de los mejor conservados de Europa. La iniciativa partió del cónsul británico Sir William Mark, quien luchó por acabar con los enterramientos clandestinos que sufría la comunidad no católica.

Este espacio no solo es una necrópolis, sino también un jardín botánico que ofrece al visitante un recorrido entre especies vegetales variadas. “En un principio este espacio se dividió en necrópolis y jardín, pero con el paso del tiempo se vio la necesidad de que los enterramientos ocuparan otras zonas del recinto”, describen desde la Diputación de Málaga. Hoy, las tumbas conviven con senderos sombreados y rincones que invitan a la contemplación.

Un jardín con memoria en Málaga

Cementerio inglés de Málaga

Cementerio inglés de Málaga

Cementerio Inglés de Málaga

El templo que preside el lugar se levantó en 1838 siguiendo un estilo dórico tetrástilo y fue consagrado en 1891 bajo la advocación de San Jorge. La capilla, que todavía abre sus puertas para el culto los domingos a las diez de la mañana, forma parte de un conjunto en el que se respira tranquilidad y respeto.

Antes de la construcción del cementerio, los protestantes y extranjeros residentes en Málaga vivían un calvario tras la muerte. Estaban vetados de los camposantos católicos y, en muchos casos, debían recurrir a enterramientos clandestinos en bosques, fincas privadas o incluso en alta mar. Según recoge la Diputación de Málaga, en ocasiones “el enterramiento se hacía haciendo un hoyo profundo, donde al finado se le enterraba de pie y mirando al horizonte, luego se le cubría de arena”. Los temporales dejaban al descubierto los cuerpos, lo que suponía una situación indigna.

Los difíciles entierros del siglo XIX

Cementerio inglés de Málaga

Cementerio inglés de Málaga

Cementerio Inglés de Málaga

Este trato impulsó al cónsul británico a solicitar un lugar adecuado. Su empeño logró que Málaga acogiera el primer cementerio inglés del país, que abrió sus puertas en 1830 y desde 2005 recibe visitas en horario de mañana con acceso gratuito.

El visitante encuentra desde sencillas sepulturas cubiertas con conchas marinas de la variedad “corruco” hasta mausoleos de gran porte vinculados a familias influyentes. Entre las más antiguas destaca la que recuerda a Robert Boyd, el joven irlandés que apoyó a Torrijos en su lucha contra el absolutismo de Fernando VII. Aunque no se sabe con certeza en cuál de las dos tumbas señaladas descansa, su nombre permanece como símbolo de libertad.

Tumbas con historia

Cementerio inglés de Málaga

Cementerio inglés de Málaga

Cementerio Inglés de Málaga

En otro rincón sobresale el mausoleo dedicado a los marineros de la corbeta alemana Gneisenau. En diciembre de 1900, un temporal hundió el navío frente al puerto malagueño y 41 marineros, incluido el capitán, murieron junto a 12 vecinos que intentaron rescatarlos. El monumento, construido con bloques de granito que evocan la escollera donde se produjo la tragedia, se erige como recuerdo de aquel episodio.

El cementerio también acoge las tumbas de figuras literarias de talla internacional. Gamel Woolsey, autora de 'Málaga en llamas', descansa aquí tras fallecer en 1968. Su obra sobre los primeros días de la Guerra Civil atrajo incluso el interés de Antonio Banderas, quien proyectó llevarla al cine.

El poeta Jorge Guillén, un Cervantes en Málaga

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Entre los personajes ilustres también figura Jorge Guillén, representante de la poesía pura en España y premio Cervantes en 1976. Nacido en Valladolid, quiso morir en Málaga y ser enterrado en este cementerio en 1984. Su trayectoria académica le llevó por universidades como La Sorbona y Harvard, y su legado lo sitúa como una de las voces más destacadas de la literatura española del siglo XX.

El recorrido por el Cementerio Inglés permite descubrir así distintas capas de la historia: la lucha por la dignidad de los no católicos, las tragedias del mar, los movimientos políticos del XIX y el poso cultural dejado por escritores y poetas. Un espacio que, dos siglos después de su fundación, sigue siendo un lugar de memoria viva y de convivencia entre la naturaleza y la historia.

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