Jefe de sección

La espinita clavada de Mikaela Shiffrin

Este frío domingo 25 de enero pasará a la historia de los deportes de invierno, cuyos aficionados no dejamos de mirar de reojo el calendario para ir contando cada minuto los días que faltan para el inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. Y lo hará porque la rubia reina del esquí alpino ha vuelto a ser protagonista en una temporada en la que vuelve a recordar su versión más excelsa. La esquiadora norteamericana Mikaela Shiffrin, un ejemplo dentro y fuera de los estadios de competición para todos los niños y niñas que el día de mañana aspiran a ser protagonistas en el esquí apino por su deportividad, por su forma de comportarse con el deporte y con las rivales y de perseverancia al ser capaz de levantarse una y mil veces después de los varios portazos que le ha dado la vida, ha vencido el slalom de la Copa del Mundo de esquí alpino que se ha disputado en la República Checa con una autoridad aplastante, triunfo que le ha servido para abrazar ya, a falta de dos pruebas, el pequeño Globo de Cristal que la acredita como la ganadora de la disciplina. El noveno título, lo que ningún otro esquiador, hombre o mujer había logrado, superando a la leyenda sueca de Ingemar Stenmark que tenía ocho.

Un triunfo que confirma el buen trabajo hecho por todo su equipo y que la posiciona como máxima candidata a la gloria en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, que arrancan el 6 de febrero y en los que 'Mika' es una de sus grandes estrellas. Para la esquiadora de Vail serán sus cuartos Juegos, en los que atesora dos oros olímpicos (en el slalom de Sochi 2014 y en el gigante de PyeongChang 2018), pero en Pekín 2022 se fue de vacío, lo que sin duda fue una auténtica decepción para una gran campeona; decepción que, por otro lado, la hizo más fuerte.

Alguien le echó un mal de ojo al no completar ni el slalom ni el gigante olímpico de Pekín 2022, algo inaudito para una esquiadora matemática como es ella, que traza los palos y las puertas de un estadio con una precisión quirúrgica. Dos capítulos que no deberían figurar en el inmaculado libro de Mikaela, en el que hay un espacio reservado para lo que pueda suceder en Milán-Cortina, donde tratará de quitarse la espinita que le dejaron clavada los Juegos de Pekín 2022.

Cargando siguiente contenido...