La gente se pregunta por qué esa diferencia entre el espectacular inicio del Barça y este final de año decepcionante. Hay miles de explicaciones y algunos hechos. Dos, por ejemplo: los rivales ya han pillado el fuera de juego es uno y que el gol dependa tanto de Lewandowski, otro. Es cierto que Raphinha pareció que acompañaba al polaco en la tabla de goleadores, pero más cuando jugaba por dentro que por fuera. Si no marca Lewy, el Barça sufre más de lo previsto. El equipo parece disponer de menos armas ahora que en un comienzo espectacular de LaLiga, con un Madrid a la baja, un Atlético en construcción y un Athletic agazapado. Con el paso del tiempo, los blancos han ido encajando de forma lenta, los colchoneros han puesto jugadores nuevos potentes y Valverde ha dotado a los vascos de una alta entidad competitiva.
El partido del Barça ante el Atlético fue mucho mejor de lo que se dice. Pero el resultado arrastra decepciones porque se viene de perder dos partidos en casa. El problema no es el enfrentamiento con los de Simeone, es haber perdido frente al Las Palmas y el Leganés en casa. Ese es el error grave de este Barça que, con esos seis puntos, lideraría el campeonato y en una plantilla con un nutrido grupo de jóvenes (también de veteranos) es necesaria la autoconfianza. Ésta sufre una cierta crisis después del partido ante la Real en Donosti, en el que el equipo se ve superado por primera vez. Pero posteriormente la apuesta por la Champions conecta a los futbolistas que solo se desconectan en Liga en partidos puntuales como los últimos minutos de Vigo y todo el encuentro frente a Las Palmas. La recuperación de Araujo puede, poco a poco, beneficiar a Cubarsí, Koundé o Iñigo en repartir más minutos para una defensa que juega con mucho desgaste y riesgo. Eso forma parte del modelo con Flick, aunque no ha acabado de encontrar mucha consistencia en el lateral izquierdo. Pedri se está saliendo con un fútbol espectacular, pero es posible que fuera más decisivo en una posición más adelantada y Dani Olmo, fenomenal en el inicio, da la sensación de que ha bajado un poco el explosivo arranque, pero le sobra fútbol para reaccionar.