Todo hace indicar que este año que ahora empieza será el de la despedida de Bale, Isco y Marcelo del Real Madrid. Entre los tres acumulan 12 Champions y 9 ligas. En total son 16 títulos de Bale, otros 16 de Isco y 22 de Marcelo.
Todos han vivido mejores y peores momentos. Marcelo llegó a la entidad blanca con 18 años y muchos sueños. Su carrera ha ido creciendo hasta que las lesiones ralentizaron su marcha, después ya nunca ha sido el mismo y la crítica más furibunda que ha recibido es la de “ya es un exjugador”. Bale nunca ha entrado en el corazón de su afición, a pesar de marcar goles decisivos en grandes finales. Lo suyo ha sido un tormento en forma de lesión. Con él no es fácil decir si ha ido de menos a más, de más a menos, o ni fu ni fa. Siempre ha parecido un ser extraño en territorio comanche. Por su parte, Isco es un extraordinario ejemplo de lo que pudo ser y, hasta ahora, no fue. Titular con la selección e indiscutible en el Real Madrid. Hace tiempo que no es ninguna de las dos cosas. Es el más joven de los tres, a sus 29 años cabe imaginar que en algún lugar del fútbol alguien espera por su talento.
No siempre los clubes grandes son ejemplares cuando despiden a sus glorias. Hay honrosas excepciones. Recuerdo un homenaje brutal a José Mari Bakero en el Camp Nou. Sucede que nos empeñamos en ir demasiado rápido y no hay tiempo para la lírica. Marcelo, Isco y Bale afrontan su último año con la camiseta del Madrid. Aunque no salgan del banquillo deberían tener una respetuosa despedida. Que él último año sea su feliz año, como el de todos Vds. Salud.