Antonio Conte dijo estar "avergonzado" y que sus jugadores se habían "derretido como nieve al sol" después de iniciar la temporada 2024-25 con una contundente derrota a domicilio ante el Hellas Verona (3-0). Pocos pensaban que el Nápoles podía pelear con Inter, Milan y Juventus por la Serie A, y más después de protagonizar una de las peores defensas del título en la historia de la liga italiana la temporada anterior, cuando finalizó en el décimo lugar con Luciano Spalletti.
Conte transformó al equipo con su actitud estricta, atención al detalle y renovación de la plantilla. Se fue el delantero nigeriano Victor Osimhen y el habilidoso extremo georgiano Kvicha Kvaratskhelia, dos pilares fundamentales del Nápoles campeón del 'Scudetto' en 2023. Llegaron caras nuevas, como Romelu Lukaku, muy cuestionado durante su etapa en el Chelsea bajo las órdenes de Thomas Tuchel.
El cambio fue tal que el 23 de mayo de 2025 todo Nápoles se encendía en la oscuridad de la noche con el rojo de las bengalas. El conjunto 'azzurri' derrotó al Cagliari (2-0) en el Stadio Diego Armando Maradona con goles de una de las revelaciones de la temporada, el escocés McTominay, y Lukaku, para certificar el cuarto título de Serie A en toda su historia. Lo hizo con cifras contradictorias: fue el equipo campeón menos goleador de la historia con solo 59 goles a favor, pero en cambio se mostró muy sólido en defensa consiguiendo dejar 16 porterías a cero.
El artífice del éxito, el italiano Antonio Conte. Se convirtió en el primer entrenador en ser campeón con tres clubs de un mismo país (Italia): tres veces con la Juventus (2012, 2013, 2014), una con el Inter (2021) y otra con el Nápoles (2025). Además, ganó una Premier League en Inglaterra con el Chelsea también en su primera temporada con el club. Impacto inmediato.
El máximo goleador del conjunto napolitano no fue otro que Romelu Lukaku. El belga anotó 14 goles y repartió 10 asistencias en 35 partidos en la Serie A, siendo una pieza capital del equipo de Conte. Pero el jugador revelación de la temporada fue Scott McTominay. El centrocampista escocés, que llegó en verano de 2024 procedente del Manchester United y sin demasiadas expectativas, se convirtió en uno de los mejores guerreros del equipo. A su garra consiguió añadir goles, muchos goles. Fueron 12, nada mal para un futbolista que en Old Trafford vivía muy lejos del área.
No hay que quitarle méritos tampoco a Aurelio De Laurentiis. Compró el Nápoles el 6 de septiembre de 2004 por unos 31 millones de euros, salvándolo de la quiebra. Rescató de las cenizas a un equipo, una comunidad y una afición y los llevó de vuelta a la cima de Italia con pasión, visión de futuro y una gran inversión. Todo ello le llevó a conquistar dos 'Scudetto' en los últimos tres años.
En definitiva, la temporada 2024-25 no pasará a la historia por el juego practicado por los pupilos de Antonio Conte, sino por la gran labor defensiva implantada por el técnico italiano que permitió al Nápoles sufrir tan solo cuatro derrotas en toda la Serie A. Y cuando pierdes esta mínima cantidad de partidos, lo peor y mejor que te puede pasar es acabar siendo campeón. Dos títulos de liga en tres años, nada mal.
