Y Messi cerró el círculo
RESUMEN AÑO 2021
En agosto de 2021, Barça y Leo escenificaron el fin de la etapa del crack argentino en el club tras dos décadas de éxitos y una renovación imposible


- Gabriel Sans
Periodista
El 5 de agosto de 2021, de forma inesperada, el Barça emitía un comunicado anunciando que Leo Messi, la leyenda que ha agrandado al Barça en este Siglo XXI, ponía el punto y final a su carrera profesional en el club tras dos décadas de partidos (778), goles (678) y títulos (35). Las negociaciones para su renovación habían llegado a un punto sin retorno y en el Camp Nou se veían obligados a abrirle la puerta alegando “obstáculos económicos y estructurales” insalvables. Un giro inesperado de los acontecimientos que dejó en shock a todos, también al mismo crack.
El círculo se cerraba. Hacía un año, el 25 de agosto de 2020, que Messi había comunicado al club através de un burofax su deseo de irse. Un mes antes , sus abogados habían frenado los trámites de su renovación. Tras acabar mal la Liga, el 24 de julio, Leo le dijo directamente al entonces presidente Josep Maria Bartomeu que no quería seguir. En el club le recordaron, sin embargo, que tenía contrato y que se le querían renovar. La Liga acabó mal y el 14 de agosto se produjo la funesta debacle del 2-8 ante el Bayern. En los días siguientes se oficializó el despido de Quique Setién y el fichaje de Ronald Koeman. El 20 de agosto, Leo le insistió al nuevo técnico que no veía claro seguir. El 25 del mismo mes enviaba el burofax acogiéndose a la cláusula de su contrato que le daba la potestad de irse libremente, a pesar de que había caducado el 10 de junio. Interpretaba que la pandemia había retrasado la fecha. El Barça reaccionó informando a Leo y a su padre Jorge que no le dejarían marcharse. Y lo hizo público con otro burofax. El día 31 de agosto, LaLiga emitía un dictamen en que daba la razón al Barça y avisaba de que solo se podía ir previo pago de la cláusula de 700 millones. Messi explicaba el 4 de septiembre que se quedaba “porque no iba a llevar a juicio al club al que amo”. Regresaba entonces a los entrenamientos.
Un mes después, los impulsores de una moción de censura contra el Bartomeu y su junta directiva conseguían 16.521 firmas válidas, suficientes para llevarla adelante y el 27 de octubre, el presidente dimitía. El proceso electoral se celebró el 7 de marzo y Joan Laporta, elegido presidente, decía que contaba con la credibilidad de Messi.
El 17 abril de 2021, el Barça ganaba la final de la Copa del Rey, el último título de Leo. Tiempo después, el 28 mayo, Laporta afirmaba que el nuevo contrato “va bien” pero semanas después el presidente de laLiga, Javier Tebas, advertía que “tendrá que haber reducciones de salarios de jugadores” para poder inscribir a Messi.
El 30 de junio expiró su contrato pero las negociaciones avanzaban y el futbolista, centrado en el fútbol, se dedicaba a ganar la Copa América con la selección argentina el 11 de julio. El presidente del Barcelona subrayaba al día siguiente que la renovación “progresa adecuadamente”. Con Messi de vuelta de las vacaciones, todo se precipitó. El Barça, que se había desmarcado del acuerdo de CVC, emitía un comunicado aclarando que no iba a seguir en el club. Horas después, el presidente Joan Laporta explicaba en rueda de prensa que la entidad no se podía permitir económicamente contar con el mejor jugador de la historia,
Lloroso, el 8 de agosto, Messi escenificó su despedida sin seguir guión alguno. Dejó que hablase el corazón, que las palabras saliesen solas. No tenía nada que esconder. Vestido con un traje azul oscuro. con su familia delante y el presidente Laporta en primera fila, Messi desgranó su marcha. Su futuro estaba lejos del Camp Nou. Dos días después, Leo fichaba por el PSG hasta 2023, dos temporadas y una tercera opcional. El círculo se cerraba definitivamente. No había marcha atrás
