Leclerc se hace grande en el desastre de McLaren y Monza enloquece
F1 GP ITALIA
El monegasco se impuso a Piastri al ir a una estrategia de una parada que dejó en jaque a Oscar, con Norris en 3ª posición tras otro error de equipo y una gran ocasión perdidapunt
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- Fabio Marchi
Redactor Motor y Polideportivo
El ruido impedía que se escucharan los motores de F1. El estallido de alegría de los 'tifosi' italianos fue enorme. Tras mucho sufrimiento, en una carrera que parecía destinada a un doblete de McLaren, Ferrari, con una gran estrategia muy bien ejecutada por parte de Leclerc, destruyeron de golpe el 'cohete' que es el coche naranja. Charles Leclerc triunfó por segunda vez en Monza al imponerse a Oscar Piastri (2º a 2"6) y Lando Norris (3º a 6"1), en una cita en la que Carlos Sainz no tuvo tanta suerte con la estrategia, al terminar 4º, a las puertas de su deseado podio para despedirse de la afición italiana como merecía.

Leclerc y Ferrari lo bordaron. Pero su triunfo solo se explica en el 'harakiri' que se hizo McLaren desde el inicio. Con un 1-2 en parrilla y el mejor coche, lo ocurrido este domingo solo confirmó, una vez más, que al equipo 'naranja' aún le va grande eso de pelear por victorias. Para hacerlo, las cosas deben estar muy claras, igual que las decisiones, y hay que establecer prioridades.
Y a falta de solo 9 carreras para el final del Mundial, con Lando Norris a 70 puntos de Max Verstappen, con el neerlandés hundido en la 7ª plaza de salida, era el momento de priorizar a Lando.

El inglés estuvo blando, muy flojo, confiado, porque nadie se esperaba que Oscar Piastri le metiera el coche en la primera vuelta, en las curvas 4 y 5. Ahí, el británico debió alucinar y tuvo que levantar el pie, algo que fue aprovechado por Leclerc para colocarse 2º. Eso y solo eso explica que Charles pudiera meterse de lleno en la lucha por el triunfo.

Si alguien en McLaren hubiera levantado la voz en la reunión de carrera de este domingo por la mañana y hubiera ordenado a Piastri que no pasara a Lando si éste salía primero de la curva 1, quizás ahora estaríamos hablando de un doblete de McLaren, o por lo menos de un triunfo de Norris. Pero lo hicieron mal, todo mal.
Para rizar el rizo, el propio muro de McLaren se encargó de darse el golpe final a sí mismo con una estrategia errónea.

Con Piastri liderando, no se entendió que el equipo naranja optara por no dejar por lo menos el coche del australiano en pista por delante del de Leclerc y copiar la estrategia a una parada del monegasco en los últimos giros. Hicieron lo opuesto: pararon a Piastri cuando lideraba para defenderse de una esperada parada de Charles antes de que le pudiera hacer y que finalmente no llegó. McLaren lo echó todo por tierra, lo hizo todo mal, y Leclerc se convirtió en gigante ante tal descalabro.
Verstappen, con muchos problemas, solo pudo ser 6º. Si Norris hubiera ganado, le podía haber recortado 17 puntos (18 con vuelta rápida) a Max en la lucha por el título. Con este resultado, solo pudo quitarle 8 (logró la vuelta rápida), demasiado poco para un Norris que volvió a fallar junto a su equipo. Está ahora a 62 puntos de Verstappen a falta de 8 citas. Podía haberse quedado a 52. Increíble.
Leclerc se impone por estrategia
Fue una carrera llena de estrategia, marcada por la elevada de gradación en forma de 'graining' (virutas de goma que se pegan en la carcasa delos neumáticos), que afectó mucho a todos. Había muchos candidatos al triunfo, pero la gran pelea finalmente fue entre los dos McLaren y los Ferrari. Los coches naranjas y los italianos se enzarzaron en una bonita partida de ajedrez con movimientos opuestos para ir a por el triunfo. Ferrari puso contra las cuerdas a McLaren con distinta estrategia, llegando a la parte final de la cita con opciones ante un Piastri que le recortaba un segundo por vuelta a Leclerc tras su segunda parada.
En la primera parte de la cita, Oscar Piastri lideraba ante Lando Norris, con Charles Leclerc en la tercera plaza y Carlos Sainz, en la cuarta. Pero todo se iba a decidir al final. McLaren iba a dos paradas. Y los de rojo optaron por sorprender a la inversa, yendo a solo un pit stop. A falta de 12 giros, Leclerc y Sainz se quedaban en cabeza. Piastri, a 14 segundos (a 4 de Carlos), debía atacar con todo para ir a por el triunfo. Y Lando Norris, a 5 segundos de su compañero, debía ir aún más a fuego para enmendar oro fallo más en su cuenta de esta temporada.
Mala estrategia para Sainz
Sainz estaba a 10 segundos de Leclerc y se convirtió en un escudo humano ante su afición. Quería el triunfo, pero Ferrari y Carlos optaron por alargar el primer stint, aunque quedándose algo a medias en su estrategia. Eso alejaba a Sainz de la lucha con Leclerc. Así, tras la segunda parada de los McLaren, con ruedas mucho más viejas, debía intentar frenar como fuese a Oscar Piastri, lo máximo para proteger el triunfo ferrarista en Italia, con Leclerc líder.
"Mi rueda delantera derecha está casi muerta, pero lo voy a intentar", decía Carlos. Su puesto de podio se podía complicar porque tanto Piastri como Norris debían pasarle. Pero lo intentó. Pudo arrebatarle un tiempo mágico a Piastri. Oscar se quedaría a poco más de 2 segundos de Leclerc en la línea de meta. Quizás Charles tenga que darle las gracias al español, al que quizás se le escapó ese triunfo un día antes. Unas milésimas le apartaron de salir 3º. Desde ahí, podía haber ganado. Pero como dice él, "así es la F1, cuestión de detalles".
A falta de 8 giros, Oscar superaba al madrileño con su cohete naranja y mejores gomas. Piastri estaba a 11"5 de Leclerc, a solo 7 vueltas para el final. Y Norris le quitó el podio a Carlos a falta de 6 giros con suma facilidad, algo que dejó sin el deseado premio del podio a Sainz en el día de su 30 cumpleaños y en su despedida de los 'tifosi', en su última carrera en Italia vestido de rojo.
Piastri le recortaba un segundo por vuelta a Charles, al que le quedaban pocos neumáticos. Pero la ventaja de gomas se iba reduciendo con el paso de los giros. El público italiano sufría, apretaba los dientes y se ponía las manos a la cabeza. No estaba claro si Leclerc podía lograrlo. Pero aguantó. Sin errores, completando a la perfección el plan rojo, Charles conquistó Monza de nuevo cuando pocos lo esperaban ante el mejor monoplaza de la parrilla.
Alonso, con la miel en los labios
Fernando Alonso, que salía 11º, estuvo durante gran parte de la carrera en zona de puntos, tras superar a Hülkenberg en la salida y a Albon con un 'undercut' tras la primera parada, pero finalmente no pudo conseguirlo.
El asturiano, con menos armas que sus rivales directos de la zona media en esta pista, intentó una estrategia a dos paradas para ir al ataque al final, pero no pudo superar finalmente a Magnussen en una bonita lucha, quedándose a pocas décimas del danés y a solo 1 segundo del 9º puesto, a las piertas de lograr un punto que el jueves parecía misión imposible.
Fue un milagro que pudiera estar en esa batalla con un coche con el que su compañero Stroll fue penúltimo, 19º, el último coche que pudo cruzar la meta y, como dijo Alonso el sábado, el peor coche en el último sector. Con uno de los peores monoplazas en cuanto a ritmo, Fernando estuvo cerca de meterse entre los 10 primeros.
