Son horas clave para el futuro de Rubén Baraja en el Valencia. El club vive la peor racha de su historia en Liga, propiciada por unos números "indefendibles" -como reconoció el propio entrenador este viernes- y por una falta de calidad en la plantilla que lleva a que el Valencia, un grande de la historia de la Liga, esté hundido en la clasificación.
Ahora mismo, el Valencia es el colista de la Primera División, con sólo dos victorias en sus quince primeros partidos de Liga, unos datos que respaldarían la destitución de cualquier entrenador, y más cuando el Valencia tampoco ganó ninguno de los siete últimos partidos ligueros.
Son dos triunfos en los últimos 22 compromisos ligueros, una racha sólo peor en la temporada 1985-86, cuando el Valencia descendió a Segunda por primera y única vez en su historia. Y, sin embargo, si Baraja cae este sábado o este domingo, será tarde.
Si se cambia al entrenador, se habrá hecho tarde y mal, mientras que si Rubén Baraja continúa como técnico del Valencia lo hará sin la confianza del club, pues este viernes, antes de partir a Valladolid, el director deportivo, Miguel Ángel Corona, evitó reforzar la figura del entrenador vallisoletano.
¿Por qué sería tarde y mal? Porque el Valencia se juega esta próxima semana dos encuentros vitales para su continuidad en Primera. El miércoles visita Cornellà para jugar ante el Espanyol y el domingo cierra el año ante el Alavés, y Miguel Ángel Angulo, técnico del filial, o Voro González, salvador en otras tantas ocasiones, podrían tener que enfrentarse a los dos partidos más importantes del año sin entrenar a la plantilla más de dos días.
En cualquier caso, el Valencia sí que ha trasladado que está planteándose destituir a Baraja, que cobraría así lo que resta de esta temporada más una campaña más, un contrato que sería de casi siete millones de euros en un club que revisa cada factura.
Sea como fuere, la realidad actual del Valencia es que está inmerso en la segunda peor racha liguera de su historia y que debería sumar treinta puntos en 23 jornadas para mantenerse en Primera División, unos números inalcanzables vistos los de esta primera vuelta, en la que acumula diez en quince partidos disputados.


