Saúl Ñiguez (30) salió este verano del Atlético de Madrid tras una temporada cedido en el Sevilla yendo claramente de menos a más. Escogió un destino tan atractivo como exigente: Flamengo. Un gigante de Brasil con una afición de las que no se suele casar con nadie. En sus primeros partidos dejó dudas. Llevaba tiempo sin jugar y su estado de forma estaba por debajo del de sus compañeros. Incluso pasó dos partidos seguidos sin jugar ningún minuto. Había ruido de fondo y se ponía en entredicho su fichaje.
Pero a Saúl se le puede reclamar haber estado más o menos acertado a lo largo de su carrera deportiva, pero nunca el esfuerzo. Eso no lo ha negociado ni lo hará. Y cuando Filipe Luis le volvió a dar la oportunidad la ha cogido para no soltarla. Lleva dos partidos seguidos jugando los 90 minutos y dando dos recitales. Mariscal del centro del campo y socio perfecto para Jorginho. Distrubuidor de juego, muy dinámico por dentro y ganador de duelos. En definitiva, ese Saúl Ñiguez que nos enamoró a todos.
"¡Qué partido! Llevaba tres meses sin jugar, estaba de vacaciones, debutó con tres entrenamientos y hoy ha jugado su segundo partido de 90 minutos. Entendió rápidamente la forma de jugar de Jorginho y se complementan a la perfección", aseveró Filipe.


