El Girona afronta un partido clave ante el Espanyol con la necesidad de cambiar la dinámica y reafirmar su camino en la competición.
Antes de encarar la previa dedicó unas palabras por la triste noticia del médico de la primera plantilla del Barça. “Primero de todo quería dar el pésame a la familia de Carles Miñarro y a la familia del FC Barcelona por esta noticia tan dura, lo sentimos mucho”, lamentó.
Oriol Romeu, entre algodones
En la previa del encuentro, Míchel dejó claro que su equipo llega en buena forma, aunque con la baja de Abel y con Oriol Romeu entre algodones por molestias en la rodilla. “Necesitamos ganar para que las cosas se vean de otra manera y para ello necesitamos hacer un gran partido junto a una gran versión”, afirmó el técnico.
El entrenador del Girona destacó la importancia del derbi tanto para la afición como para el equipo. “Es un partido que para nuestra gente es muy importante. Ojalá el año que viene se pueda jugar también porque significa que los dos equipos están donde quieren estar”, comentó. Además, subrayó la dificultad del encuentro, recordando que el Espanyol es un equipo en buen estado de forma y que, por clasificación y dinámica, este partido tiene un peso especial en el tramo final de la temporada.
Sobre el objetivo del equipo en este último tercio de curso, Míchel fue claro: hay que demostrar en el campo que pueden mirar hacia arriba. “Este año hemos pasado por muchas situaciones, pero las sensaciones no son de luchar por Europa. Aun así, espero nuestra mejor versión en estos 12 partidos y veremos dónde llegamos”, explicó.
Arthur podría partir como titular
El técnico también dejó entrever que Arthur podría partir como titular y recalcó la importancia del control del partido: “El gobierno del partido será muy importante. El Espanyol es un rival peligroso cuando tiene capacidad para correr al espacio, por eso el control debe ser nuestro, pero con la intención de jugar bien y acabar jugadas”, añadió.
En cuanto a la preparación del duelo, Míchel insistió en que no se deja llevar por la clasificación ni por la dinámica reciente de los rivales. “Siempre miro cómo ganar al rival sin mirar los últimos partidos, lo hago todo en frío. Confío en mi equipo y en nuestra manera de hacer las cosas, podemos ganar a cualquiera con nuestro mejor nivel”, confesó.
Finalmente, el entrenador rojiblanco también hizo referencia al horario del partido, fijado para el lunes a las 21:00. “Me gustaría más jugar el fin de semana para que nuestra afición tuviera más probabilidad de ir al partido. Es un horario difícil para nuestra gente y supongo que para la del Espanyol también”, concluyó.

