
Marcar territorio
El club ya anunció que haría una queja formal. Da la cara y no se esconde en una televisión oficial. Lo que pide el Barça podría ser asumido por todos los clubs y se resume en una sola frase: que no haya agravios. Cada temporada hay lío arbitral y es evidente que el Videoarbitraje (VAR) ha llegado para mejorar, para ayudar a los árbitros, para que el fútbol sea más justo, aunque solo sea o debiera ser en lo gordo. No es posible que al VAR sea una herramienta de uso irregular y que solo se estropee con algunos. A veces es necesario marcar territorio. El Barça es lo que ha hecho.
La tecnología ayuda a tomar decisiones más justas, aunque el fútbol no puede ser escrutado segundo a segundo, parando y rebobinando como si fuera una máquina. Pero debe servir para impedir que una selección vaya al mundial al marcar un gol con la mano, que fue una de las grandes decisiones que llevaron a cabo implantar el sistema de videoarbitraje. Es necesario que el protocolo sea claro para todos y que no se produzcan agravios. Hay decisiones indiscutibles: el fuera de juego se tira de forma semiautomática, pero no se puede hacer de forma manual como se aplicó cuando se estropeó en el Atlético-Barça.
Que los mismos árbitros que arbitran luego pasen por la sala de videoarbitraje -aunque también haya árbitros específicos de VAR- permite un salario potente para los colegiados que nadie discute que deben estar bien pagados, pero la solución de que en la sala sean todos árbitros preparados para el VAR, solo dedicados a esa función, siempre ha sido una alternativa probable e interesante. Hay trabajo. Y no es fácil. La sensación de que quien no llora no mama parece la fórmula ya que no se ha logrado actuar con contundencia contra la TV del Real Madrid que desprecia y falta al respeto continuamente a los árbitros. Nadie debería sorprenderse demasiado de la nota del Barça. Entra dentro de la normalidad de las quejas de todos, ya sea a través de jugadores, entrenadores o directivos de cualquier club. El FC Barcelona no se esconde aunque la actual directiva sea provisional hasta que se cumplan los plazos después de las elecciones que se llevarán a cabo el próximo 15 de marzo.