Lunes 18 de agosto, víspera del Real Madrid-Osasuna. Xabi Alonso empezó a marcar la línea en la sala de prensa: preguntado sobre la decisión del árbitro Munuera Montero de conceder el gol de Ferran en el Mallorca-Barça, el técnico se escudó en las quejas de Jagoba Arrasate. El tolosarra fue consecuente con la persistente protesta en que se ha instalado el club de Florentino. Respecto al partido de Miami también se alineó contra LaLiga. Alonso sigue la trayectoria complaciente de Ancelotti.
Ese lunes preocupaba entre la afición culé la ‘descomposición’ del Barça femenino. El recorte en las secciones como consecuencia del pernicioso ‘fair play’ de Javier Tebas castiga a un club históricamente pluridisciplinar. La marcha de la canterana Jana Fernández tras once años en el club al London City colmó el vaso.
Al Barça se le hace pagar el peaje de ser un club multideportivo por las inscripciones de los futbolistas. Xavier O’Callaghan, el director de Deportes, denunció que ‘el ‘fair play’ de la LaLiga no es justo con el Barça. La tibia protesta quedó en el aire ante un debate que interpela al club, al CSD y al conjunto de entidades que soportan ‘secciones’.
En el caso del fútbol femenino choca frontalmente con un fenómeno social que ha sido bandera del Barça.
Sobre la 1 de la tarde del mismo lunes se celebraba un acto blaugrana en la plaza del Poble Gitano de Gràcia de Barcelona, barrio que celebraba su ‘Festa Major’. El encuentro tenía como propósito homenajear los 30 años de la Peña Barcelonista
Gitana de Gràcia (la primera del mundo) y a los siete hombres que la fundaron en 1995. La plaza estaba decorada como un local de peña con motivos blaugrana. Una gigantesca copa recibía al visitante junto a un gran escudo de la entidad hecho con cápsulas de café; en el aire colgaban la bandera verde gitana y la del Barça. Para la ocasión brillaba la presencia de los tres trofeos conquistados por el Barça de Hansi Flick. Un gran número de aficionados se ordenaron para la foto.
En el ambiente flotaba el rumor de que la peña gitana del Barça había dejado de latir. No podía creerse que una peña abierta a paios y gitanos, que también contaba con un equipo de fútbol, bajara la persiana. La noticia era conocida por los más cercanos a la peña pero al extenderse causó impacto. ¿Qué más podía suceder este lunes?
Alberto Manga, Calderé, Gustavo Biosca y Ricard Valentí, de izquierda a derecha, en el homenaje a la PB Gitana de Gràcia
Al acto acudieron Calderé, Laszi Kubala Jr., Gustavo Biosca (hijo del legendario central al que Kubala llamaba ‘gitano’ por la tez morena), Vicky López, de la comisión social, Alberto Manga, de la Agrupació de Veterans y Ricard Valentí Gutierrez, presidente de la Associació Rromanipe's (entidad en defensa de los derechos humanos y de las minorías que promueve la cultura y las tradiciones) y Jordi Martí, regidor de distrito.
“La peña estaba abierta a todo el mundo, paios y gitanos ocupaba el mismo espacio y fervor blaugrana en la Unió Gitana de Gràcia, núcleo de la actividad del barrio. Tenía un equipo de fútbol compuesto por 15-16 jugadores que jugaba el torneo de peñas en el campo de la Barceloneta”, explica Ricard Valentí Gutiérrez. “Los sábados eran sagrados. Todos acudían a la peña para ver el partido en Canal Plus con el bocadillo bajo el brazo. Se creaba un gran ambiente de confraternización”.
“Era una peña cultural y social. Se organizaban salidas al zoo, museos o al Tibidabo para los más pequeños. Bakero, Edmiílson y algunos jugadores más participaron con donaciones de alimentos en las fechas familiares más señaladas”, recuerda Ricard, nieto del tío Ricard Valentí Carbonell, activista y luchador por los derechos de los gitanos, referente en Barcelona por su talante dialogante y uno de los fundadores de la peña junto a Ricardo Blasco, Manel Giménez, Sebas Font, Esteban Batista, Pepe Roque y Sicus Carbonell.
El abuelo de Ricard era ‘gracienc’ y como otros muchos gitanos sufrió la invisibilidad (racismo que sigue latente) y la represión franquista. Muerto Franco, regresó al barrio tras vivir en Brasil y un hermano de Antonio González ‘el Pescaílla’ le dio trabajo como repartidor de las ‘páginas amarillas’. Con el fin de las persecuciones, inició su actividad social creando la Associació de Gitanos de Gràcia, además de compartir su barcelonismo fundando la peña gitana. Falleció a finales de diciembre de 2024 a los 84 y quizá con su muerte empezó a languidecer el foro culé.
Existen leves señales para reactivar la peña. Su desaparición supondría un paso atrás para la normalización entre las comunidades que enriquecen el barrio. Dirigentes y la comisión social del Barça han tenido contactos para estudiar su reflotamiento con la ayuda de la Fundació, patrocinios y acciones populares
HISTORIA/LIGA 1928-29
Los campeones blaugrana de la primera Liga tuvieron una prima de 2.000 pesetas
El FC Barcelona se adjudicó el primer título de la historia de la Liga española 1928-29 superando diversos percances. La primera edición del campeonato se disputó entre los meses de febrero a junio de 1929 con la participación de diez equipos. El Barça abrió el fuego el 12 de febrero de 1929 en El Sardinero con una victoria ante el Racing (0-2). Sin embargo, en la segunda jornada los blaugrana fueron derrotados en Les Corts por el Madrid (1-2) entrando en un peligroso bache de resultados. El 23 de marzo el presidente Arcadi Balaguer dimitió y fue sustituido por Tomás Rosés que cambió al entrenador Romà Forns por James Bellamy. Para entonces el Real Madrid llevaba siete puntos de ventaja. Los relevos tuvieron efecto ya que el Barça logró una buena racha de resultados en los últimos once partidos, nueve ganados y dos empatados. El partido aplazado Arenas-FC Barcelona dio la primera Liga al club con dos goles de Parera (0-2). Cada uno de los campeones recibió 2.000 pesetas acordadas por la directiva.