El FC Barcelona ya tenía bastante asumido que el partido de la cuarta jornada de LaLiga frente al Valencia, primer partido del Barcelona en casa, programado para el 13 o el 14 de septiembre, difícilmente podría jugarse en el Spotify Camp Nou, a la vista del retraso en la presentación del Certificado de Final de Obra. Existía, y aún persiste a estas horas de la tarde del jueves, la esperanza de que la siguiente jornada en casa ya pudiese disputarse en el estadio. Sin embargo, la palabras de Albert Batlle tras la visita esta mañana de la UEFA hacen que se vea muy difícil volver este otoño al camp Nou. Jarro de agua fría que obliga a acelerar en las opciones para jugar el Barcelona-Valencia.
Alcanzado el acuerdo con el Ajuntament para tener otra vez Montjuïc como Plan B para media temporada, el problema es el partido ante los 'che', puesto que el viernes, 12 hay un concierto de un tal Post Malone en el Estadi Olímpic y no hay tiempo material para preparar las instalaciones. Por tanto, aun en el caso de que la primera mitad de la temporada se juegue ahí hay que buscar escenario alternativo para el Barcelona-Valencia.
Hay tres fórmulas sobre la mesa en el club. La primera es Montilivi. El Barça se plantea el campo del Girona, la más cercana y probablemente cómoda para afición y equipo. No ha habido, sin embargo, acercamiento al club gerundense todavía, aunque no se esperan dificultades si este es el camino por el que finalmente se apuesta.
La segunda opción que aún se contempla es indemnizar a los organizadores del concierto y que se celebre en el Sant Jordi. esta opción es difícil, sin embargo, porque el ritmo de venta de entradas hace que el Sant Jordi ya sea pequeño. Muy difícil, pues.
Y hay una tercera vía que el club está analizando: solicitar a LaLiga jugar la cuarta jornada también fuera de casa; es decir, en Mestalla. El campo del Valencia es la tercera opción que está ahora mismo sobre la mesa en el club. Aunque se es consciente de que habría oposición por parte de varios clubs que ya han alzado la voz por los tres primeros partidos fuera, con LaLiga se cree que podría llegarse a un acuerdo para esta medida excepcional.
No está contemplado jugar el partido a puerta cerrada, a pesar de que mediáticamente se ha barajado. Igualmente comportaría la necesidad de permisos para ubicar a varios centenares de personas en el Camp Nou. Y el Barcelona no quiere que el retorno oficial sea con un partido a puerta cerrada. Sería muy triste.


