La portería se está convirtiendo en uno de los asuntos más farragosos que el Barça debe solucionar cuanto antes. En el Camp Nou tienen atado el fichaje de Joan Garcia a falta de abonar la cláusula de rescisión de 25 millones de euros; Szczesny habría aceptado la renovación aunque no es oficial y Ter Stegen tiene la puerta de salida abierta. Como Iñaki Peña, que asume su salida del club, aunque no se han dado pasos adelante.
El alicantino tiene clara su actuación. Le queda un año más de contrato con el club azulgrana pero no forzará quedarse para salir como agente libre en 2026, aspirando a una prima de fichaje. Sabe que no tiene sitio en la plantilla y no quiere forzar ni hacer ningún pulso con el club.
Su deseo es jugar, tener minutos y prioriza salir. Es su punto de partida aunque no lo hará porque sí. No va a ir a cualquier destino que no le convenza porque lo más importante para él es un proyecto deportivo. De hecho, si el Barça ganó LaLiga fue en buena parte por sus actuaciones en la primera parte de la temporada. Llegó a jugar 23 partidos, 16 de ellos en jornadas ligueras, desde la lesión de Ter Stegen hasta el debut de Szczesny.
Por tanto, el alicantino aspira a porterías de nivel. En un principio, dos clubs parecían interesados en contratarle, el Celta y el Galatasaray, pero sus objetivos está focalizados en otros porteros. En Valencia apareció su nombre pero sin concretarse el interés. El mercado no ha hecho más que empezar.


