Mesura y precisión

Mesura y precisión

Subdirector

El Barça ha encarrilado en las últimas horas un acuerdo para vender un pack de asientos VIP del Spotify Camp Nou que darán margen para inscribir a Dani Olmo y a Pau Víctor a partir del 1 de enero. Noticia positiva si se logra salvar una situación que, de no superarse, abocaría a un fiasco que es mejor ni imaginar. Sin embargo, en el Barça todo es pendular. 

Se pasa del desencanto al desenfreno en menos que canta un gallo porque las emociones están a flor de piel y, tras años de privaciones, mucha gente tiene ganas de alegrías. Viene esto a colación de que el negocio de los asientos puede generar 100 millones de ingresos y, aparte de asegurar las inscripciones, hacer que el club regrese a la regla 1:1. Es decir, que si generas ingresos por ventas o ahorras fichas por una cesión o traspaso, ese dinero se puede utilizar íntegro para fichar. Y claro, la tentación de ir al mercado en cuanto se pueda es grande porque la plantilla tiene desequilibrios. 

Pero como es importante aprender de experiencias anteriores, se impone la mesura. Porque si el juez que debe fallar el lunes por Olmo admite su inscripción cautelar, ¿hay que vender los asientos igualmente o mejor esperar? Si falla en contra y hay que activar la palanca ‘asientil’, ¿hay que apretar para vender a alguien en enero para poder fichar o mejor esperar a un mercado con más variedad como el de verano? ¿Hay que aprovechar el primer dinero que entre para contratar o mejor usarlo para renovar a Pedri, Gavi y Araujo, que acaban contrato en 2026? Viniendo de donde se viene, toca equilibrio y precisión quirúrgica.

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