Ilkay Gündogan observa el fútbol con una visión más amplia que la inmensa mayoría de jugadores, casi como si fuera una proyección del entrenador. El centrocampista alemán que hace unos días cerró su marcha del FC Barcelona para regresar a su anterior equipo, el Manchester City de Pep Guardiola, no ha tardado apenas nada en demostrar que, a sus 33 años, mantiene una inercia abiertamente analítica que ya afloró durante su única temporada como azulgrana. El juego de cualquier equipo es siempre interpretable desde vertientes colectivas, individuales y emocionales y Gündogan ya ha evidenciado que no tiene reparos en expresar su opinión. En declaraciones que recogió Manchester Evening, el ex culé dio esta vez sus recomendaciones a Erling Haaland sobre cómo puede ser aún más completo. El delantero noruego de 24 años, que en dos temporadas suma 94 goles y ya lidera la tabla de artilleros de la Premier League 2024-25 con 4 tantos en 2 partidos, fue previamente animado por Guardiola a "correr mucho". "Me gusta cuando presiona como un animal, ya que cuando estás conectado defensivamente, estás conectado ofensivamente", argumentó. Con esa misma voluntad de persuasión constructiva sonó el mensaje de Gündogan hacia Haaland. "Cuando se tienen esos números, por supuesto, también hay que lidiar con las expectativas de la gente, porque las expectativas siempre son altas", dijo Gündogan. "Todos recordamos también el año pasado y el anterior, cuando no marcó en uno, dos o tres partidos. Había gente que ya lo criticaba, si encajaba en el equipo o si no encajaba en esto o aquello. Y lidiar con eso a una edad tan joven no es tan fácil", avisó.
Con todo, Gündogan valoró que la gran tarea diferencial de Haaland es su puntería. "Si juega al mismo nivel que cuando yo estaba aquí o en mi último año, entonces ni siquiera creo que necesite mejorar. Sólo tiene que intentar mantener ese nivel e intentar marcar goles, porque ese es su trabajo principal, trabajar para el equipo, mantener la pelota, facilitar las cosas a los jugadores que lo rodean porque al final va a ser más fácil para él. Se trata de apoyarnos unos a otros, ayudarnos mutuamente, estar cerca unos de otros, cuando atacamos", enumeró.
En ese momento, Gündogan puso en valor lo que él mismo puede aportarle al delantero noruego. "Supongo que también esta es una razón por la que él disfruta jugando conmigo, cerca uno del otro, porque hay un cierto entendimiento entre nosotros y trabajaremos en eso continuamente para que obviamente podamos beneficiarnos el uno del otro en el futuro", sugirió. La implicación de Haaland mereció la aprobación de Gündogan.
"Tengo que decir que su comportamiento dentro del vestuario, su actitud, la forma en que se relaciona con la gente, ya sean jugadores o personal, es sencillamente increíble. Es un ejemplo también como ser humano de cómo tratamos a la gente que lo rodea y también de cómo hace que no sólo él sea mejor, sino que también nos haga mejores a nosotros. Y es por eso que es un gran privilegio compartir vestuario con él", destacó.
La cruda sinceridad de Gündogan a la hora de hablar públicamente de fútbol fue a veces noticia en el Barça 2023-24. Sobre todo, en dos ocasiones, cuando minutos después de la derrota ante el Real Madrid en el Clásico de Liga en Montjuïc aseguró que le hubiera "gustado ver más enfado en el vestuario", subrayando que él no había fichado por el Barça "para perder este tipo de partidos".
Más secuela dejó su comentario tras consumarse la eliminación del Barça en los cuartos de final de la Champions League ante el PSG, en un partido de vuelta que empezó a torcerse a raíz de la expulsión de Ronald Araujo, que evitó la alta posibilidad de un gol francés cometiendo una falta que le costó la tarjeta roja directa. “Tienes que tener claro que llegarás al balón. Si no, darle la oportunidad a nuestro portero. Tantos minutos con 10, te mata”, dijo entonces Gündogan.
Días después, y preguntado al respecto, Araujo contestó con tanta brevedad como aspereza. "Prefiero guardarme lo que pienso. Tengo códigos y valores que hay que respetar", concluyó. De vuelta a Manchester, Gündogan, el capitán que alzó el único trofeo de la Champions League, vuelve a ejercer como tal.


