El delantero nigeriano Victor Osimhen, reservado de inicio en Cagliari, rescató a un Nápoles gris con un cabezazo poderoso en el minuto 87 que equilibró el gol inicial de Gastón Pereiro, pero el 1-1 fue insuficiente para que el Nápoles se hiciera con el liderato de la Serie A. Por segunda jornada consecutiva, el equipo de Luciano Spalletti, como le ocurrió con el 1-1 en casa ante el Inter de la pasada semana, pierde la oportunidad de encabezar una clasificación en la que manda el Milan con 56 puntos. Nápoles e Inter, con un partido menos, se quedan con 54. En esta jornada 26 no ganó ninguno de los seis primeros.
Aunque se jugaba el primer puesto liguero, Spalletti hizo algunas rotaciones. Fabián Ruiz y Osimhen, que serán titulares el jueves contra el Barça, se quedaron en el banquillo, al igual que el portero, Meret, mientras que los ‘tocados’ Anguissa e Insigne, también fijos en la Europa League si se recuperan de sus problemas musculares, no viajaron. Además, Hirving Lozano, Politano y Lobotka siguen lesionados, pero no están descartados. De los citados, Anguissa y Lobotka son los que peor lo tienen para la vuelta de la eliminatoria que da acceso a octavos de la Europa League tras el 1-1 del Camp Nou. En Cagliari cayeron los laterales diestros Di Lorenzo y Malcuit, aunque el primero, con un golpe en la cabeza, debería estar disponible.
Osimhen celebra su gol
Sabiendo que el Cagliari de Walter Mazzarri, ex entrenador del Nápoles entre 2009 y 2013, iba a jugar con tres defensas en un 3-5-2, Spalletti quiso contrarrestarlo con un 3-4-3, dando entrada a Mario Rui en el carril izquierdo, con Di Lorenzo en derecho, Demme en la media y Petagna y Mertens en ataque con Elmas.
Di Lorenzo, antes de retirarse mareado en el 25’ tras recibir un golpe en la cabeza, rozó el 0-1 con una llegada en el 9’, pero la primera media hora fue de un Cagliari que necesitaba ganar para salir de la zona de descenso. Altare y Joao Pedro perdonaron tras sendos errores de bulto de Ospina y Koulibaly, el senegalés regalando un balón en la salida desde atrás. Antes del descanso mejoró el Nápoles y Mario Rui puso a prueba a Cragno.
La segunda parte comenzó muy abierta, con llegadas en ambas porterías, y el beneficiado fue el Cagliari. El uruguayo Gastón Pereiro lanzó con la zurda, con rosca y buscando el bote delante del portero. Ospina no estuvo acertado y se comió el 1-0 en el 58’. Y pudo ser peor porque, al instante, Deiola y Baselli fallaron de forma increíble el 2-0 en boca de gol.
A Spalletti no le quedó más remedio que olvidarse de los descanso y dar entrada a Osimhen y Fabián Ruiz. Pero el Cagliari se defendió bien y a la contra rondó la sentencia con tiros de Joao Pedro y Marin, esta vez sí, con paradón de Ospina.
La intervención del colombiano dio esperanzas al Nápoles y un gran un centro de Mario Rui fue rematado de cabeza de forma poderosa por Osimhen, aprovechando la duda en la salida de Cragno. El 1-1 ya no se movió pese al acoso final del Nápoles, que encadena tres empates 1-1 seguidos en nueve días ante Inter, Barça y Cagliari.


Cagliari: Cragno; Goldaniga, Lovato, Altare; Bellanova, Grassi (Marin, 74’), Baselli (Zappa, 82’), Deiola, Dalbert (Lykogiannis, 94’); Joao Pedro y Gaston Pereiro (Pavoletti, 82’)
Entrenador: Walter Mazzarri
Nápoles: Ospina; Rrahmani, Koulibaly, Juan Jesus (Ounas, 67’); Di Lorenzo (Malcuit, 26’) (Zanoli, 82’), Demme (Fabián Ruiz, 67’), Zielinski, Mario Rui; Elmas, Petagna (Osimhen, 67’) y Mertens
Entrenador: Luciano Spalletti
Goles: 1-0, Gastón Pereiro (58’); 1-1, Osimhen (87’)
Espectadores: 15.000 en el Unipol Domus
Árbitro: Maurizio Mariani. Tarjetas amarillas a Joao Pedri (35’), Malcuit (41’), Koulibaly (64’)
