El Bayern Múnich y Thomas Tuchel resolvieron con solvencia el envenenado 'match ball' en que se había convertido la eliminatoria de octavos de final de la Champions League tras perder el partido de ida en Roma (1-0).
El 3-0 en el Allianz Arena, con doblete de un Harry Kane que siempre responde en los momentos determinantes, supone un alivio para el Bayern, cuyo entrenador se jugaba su continuidad a raíz de los malos resultados en la Bundesliga. Los próximos partidos determinarán si el acceso a cuartos de la Champions es un parche o la crisis no tiene remedio.
Un inicio imprevisible
Tuchel tenía claro que su equipo no tenía que volverse loco buscando el gol que le metiera en la eliminatoria y bajo esta premisa el partido no empezó con una salida en tromba del Bayern como cabía esperar.
El Lazio colaboró con este imprevisible guion inicial al no salir replegado, a verlas venir y buscó alguna contra para sorprender con un golpe en frío.
Musiala, diferencial
Pero a Jamal Musiala, el jugador más diferencial de este Bayern, no le gustan los partidos planos y empezó a exhibir su calidad entre líneas y ambición y suya fue la primera ocasión al cuarto de hora con un disparo centrado desde la frontal que repelió Ivan Provedel.
El Bayern, sin desplegar un fútbol brillante, fue incrementando sus llegadas y forzó al Lazio a echarse atrás. Kane amenazó con un disparo que el ex madridista Mario Gila desvió lo justo para que acabara en córner.
Immobile tiene el 0-1
El central español volvió a ser providencial, junto a Adam Marusic, ya que en una doble ocasión del Bayern evitaron milagrosamente que los remates de Musiala y Raphael Guerreiro llegaran a la red.
El Bayern insistió con paciencia hasta que encontró el camino del gol aunque antes se llevó un buen susto en un centro de Mattia Zaccagni que, tras ser desviado ligeramente de cabeza por Matthijs de Ligt, remató Ciro Immobile, solo, en plancha junto al poste.
Kane no perdona
Una ocasión, la única clara del Lazio, que pudo cambiar la eliminatoria, ya que poco después llegó el 1-0, obra de Kane al poner la cabeza en un remate en semifallo de Guerreiro (39').
El Lazio acusó el golpe y se convirtió en un equipo vulnerable. Musiala tuvo el 2-0 al cruzar en exceso un servicio de Leroy Sané tras una jugada en que el Bayern movió rápido y con acierto el balón.
Müller encarrila la eliminatoria
Era el momento de los bávaros y, en el añadido de la primera parte, empezaron a decantar la eliminatoria en un córner botado por Guerreiro y desviado en primera instancia por un defensa. Pero el balón le cayó a De Ligt, cuya volea embocó Thomas Müller de cabeza a boca de gol.
No dio síntomas de reacción el Lazio tras el descanso, sin rastro del fútbol atractivo y ambicioso propio de los equipos de Maurizio Sarri. El Bayern, en su línea, mantuvo la calma, sin asumir riesgos y dejando que pasara el tiempo sin que pasaran muchas cosas.
Kane sentencia con su 33º gol del curso
Guerreiro acarició el 3-0 con un chut cruzado que rozó el poste antes de que Kane apuntillara definitivamente al Lazio. Provedel rechazó un buen disparo de Sané pero el inglés, siempre al quite, empujó el balón a puerta vacía.
Es el 33º gol del delantero inglés de la temporada y 51º de su carrera en competiciones europeas. Pero, sin duda, los dos de hoy son los más importantes desde que llegó al Bayern en verano.
El Bayern, quinto año seguido en cuartos
Por quinto año consecutivo el campeón de Alemania está entre los mejores equipos de Europa, que esta temporada se ha convertido en su tabla de salvación al haber quedado eliminado de la DFB Pokal y tener la Bundesliga prácticamente imposible con un Bayer Leverkusen que le saca diez puntos de ventaja.


