El Atlético de Madrid cerró este 2024, con un último entrenamiento en el que se constató el buen ambiente que hay ahora mismo en el vestuario colchonero. No es para menos, 12 victorias de manera consecutiva, líder; posible campeón de invierno si este próximo día 12 de enero vence a Osasuna en el Metropolitano…
Pero más allá de la gran racha que llevaba el equipo rojiblanco, estaba claro que este último entrenamiento de 2024, no era uno más. Los jugadores eran conscientes de que era medio festivo por tener la cena de fin de año, horas después de la sesión.
Desde los primeros ejercicios ya se vio que algunos estaban por la labor de festejar. Rodrigo de Paul y Julián Álvarez son siempre una garantía en este sentido, haciéndose la puñeta en algún ejercicio. Risas, buen ambiente y un reto final que estuvo divertidísimo.
Para acabar el año, Simeone programó un torneo por equipos, a medio campo, en el que sólo podía haber un ganador. “¡Vamos, que se acaba el año! ¡Vamos, una última victoria!”, gritaba el técnico para motivar a los jugadores. Ni qué decir tiene que a estos no les hacía ni falta, porque los partidillos son siempre ‘a muerte’. Ahí no quiere nadie perder.
Y la resolución fue un auténtico guión de película. El equipo sin peto, que estaba integrado, entre otros, por Nahuel Molina, Giuliano Simeone, Pablo Barrios, Rodrigo de Paul o Griezmann; tenía en su mano alzarse con la victoria.
Los sin peto, por así llamarlos, tenían una gran oportunidad para alzarse con la victoria si derrotaban al equipo del peto naranja. Pero el tiempo se acabó con empate. “¡Profe, dejá (sic) hasta que uno gane! ¡Sos (vic) aburrido Profe!”, se quejaba De Paul cuando el tiempo expiraba.
Julián Álvarez, celebrando su gol en el entrenamiento con el Atlético de Madrid.
Entre medias, Molina chinchaba a un Julián Álvarez que, en el equipo de los verdes, ya no podía alzarse con la victoria. “No hagas eso, a ti no te gustaría que te lo hiciesen”, le espetaban desde el cuerpo técnico entre risas, mientras la ‘Araña’ mandaba a paseo a Molina.
JULIÁN ECHA UNA MANO
Cosas del destino, en el último partido, al equipo naranja, con jugadores como Witsel, Sorloth, etc le bastaba con ganar su partido para salir campeón. El rival, el equipo verde de Julián Álvarez. El equipo sin peto, que había vacilado a ‘La Araña’, necesitaba que los verdes ganasen. Qué cosas. Y nada más comenzar, en el primer balón, el campeón del mundo se sacaba un zurdazo para poner en ventaja a los verdes. Se iba a celebrarlo, sin rencores, con los Molina, De Paul, Giuliano y compañía.
El equipo ganador del Atlético de Madrid.
El partido acababa así, incapaces los naranjas de hacerse con la victoria. Los azules, los sin peto, se ponían incluso para posar en la foto que suelen siempre hacerse en estos casos. Pero, ay, la cosa no estaba decantada. Simeone, habiendo empate, lo dirimía en una tanda de penaltis, al mejor de tres. Y ahí, el karma se la jugaba a Molina y a su equipo. El de Embalse era el primero en lanzar. Zapatazo que casi rompía el larguero, pero no entraba. La cosa se ponía difícil.
El equipo que no ganó. (Julián Álvarez se unió a la foto pero en realidad jugaba con el equipo de peto verde).
Sorloth, para los naranjas, ajustaba a la derecha de Musso. Imparable. Y en estas que le tocaba el turno a De Paul, que intentaba engañar a Gomis, con un ‘Panenka’ que el canterano sabía leer para dar la victoria a los suyos. El equipo naranja se llevaba la última victoria de 2024 entre las risas de todos. “¡Te lo dije, todo vuelve!”, le espetaba Simeone a Molina por su vacile a Julián Álvarez. “¡Siempre fuerte, los penaltis, siempre fuertes!”, le comentaban desde el cuerpo técnico a De Paul.
Mientras, el equipo naranja, ganador, se hacía la foto que inmortalizaba el último campeón de 2024 en los torneos del Atlético.



