El Athletic ansía el equilibrio en las dos áreas
ATHLETIC
Es el equipo de la Liga que menos tantos lleva y el que peor diferencia de goles presenta de entre los diez primeros de la clasificación


- Endika Río
Periodista
El Athletic necesita encontrar un equilibrio en las dos áreas para meterse de lleno en la pelea por Europa en el tramo final de campaña. Valverde lleva incidiendo en las últimas semanas en que los delanteros deben hacer “números” en la parcela ofensiva, con goles o con asistencias, pero es que los leones acumulan trece partidos seguidos recibiendo. Ambos aspectos “están interrelacionados”, apuntó el míster en la previa de Oviedo apelando a ese equilibrio que sí tenían en el ejercicio anterior.
Ahora mismo los bilbaínos son novenos, a cuatro puntos del sexto y a tres del séptimo. Guarismos que sostienen la aspiración continental. Pero hay un par de datos que revelan que el Athletic no ha sido armónico en las dos direcciones. Es el equipo, de entre los diez primeros clasificados de la Liga, que menos goles ha marcado (27). Justo por encima se encuentran Osasuna (28) y Espanyol (29). Llama la atención que el Elche, rival que visita esta noche San Mamés, lleve 31 mientras coquetea con el peligro.
La otra pata del banco está en lo que recibe la escuadra rojiblanca (34). Aquí se explica esa falta de equilibrio. La temporada pasada fue el conjunto que menos encajó de la Liga (29) y hace dos, Unai Simón ganó el Zamora en representación del colectivo. El Athletic es el equipo que peor diferencia de goles presenta en la primera mitad de la tabla (-7). Los únicos que también marchan con saldo negativo entre lo anotado y lo recibido son el Espanyol (-4) y la Real Sociedad (-1).
En descargo de la tropa de Valverde hay que decir que ha mejorado en la faceta ofensiva en lo que va de año natural. Seis compromisos de Liga en 2026 y en todos ha visto puerta. Un total de 11 dianas, a una media de 1,83 por encuentro. El contrapunto es que ha recibido 10 (1,67 de media). Si el Athletic tiende progresivamente a enmendar esa diferencia global, a buen seguro que acabará en la pugna por Europa.

