De la juventud de Selton a la esperanza de Sancet
ATHLETIC
El basauritarra fue titular por tercera vez en la temporada y en el descanso dejó la mediapunta al navarro para que tuviera más presencia en el área


- Endika Río
Bilbao
Valverde dijo en los prolegómenos que para hacer frente al Barça necesitaba frescura, sobre todo en ataque. No dudó en darle galones en la faceta ofensiva a un Selton con 20 años recién cumplidos. Su tercera titularidad como león. La segunda en Liga tras el estreno con el Real Oviedo en noviembre y la de Copa en Valencia. A su alrededor fluían Iñaki en punta y Berenguer y Unai Gómez en las bandas. En el banquillo se quedaron Sancet y Guruzeta e Izeta fue el descarte. Aunque el plan cambió con la lesión del bermeano.
Ni 20 segundos pasaron para que los leones cogieran la espalda al cuadro azulgrana, salvado por el larguero en el mal despeje de Cancelo. Selton tardó 4 minutos en tener su primer contacto relevante con el balón, dejando un destello de calidad abriendo a la izquierda. El arranque fue un ida y vuelta constante, los de Flick fueron tomando el mando y al mediapunta zurigorri le costó encontrar su espacio.
Si juegas contra este Barça, una de tus funciones es estar preparado para sorprender desde segunda línea. Selton tuvo una de las más claras para el Athletic en el primer tiempo pasada la media hora. Cazó un balón muerto tras un corte precipitado de Gerard Martín, pero estuvo tierno en el instante de finalizar. Dudó si acabar o si regatear, se decantó por lo segundo y Joan García se la adivinó sin miramientos.
No hubo segundo tiempo para Selton, entró Sancet con la esperanza de seguir dando pasos hacia su mejor versión. El esfuerzo del Athletic fue encomiable en las dos direcciones, con ayudas incesantes en defensa y siempre intentando dañar en ataque a los catalanes. El 8 puso el impacto en el área que pretendía Valverde, sin embargo careció de pegada. Dos remates repelidos por Joan García. En el segundo, con Vivian vistiéndose de fino estilista. Desmarque por la zurda, pincha el cuero, regatea y visión perfecta para encontrar solo al de Mendillorri.
La resistencia tocó a su fin en el 68’ cuando Pedri rompió la defensa bilbaína con un perfecto pase y Lamine hizo el resto. No fue obstáculo para el Athletic. Se mantuvo intenso y siguió dificultando cada inicio del Barça, sin embargo le costó generar oportunidades. También pagó todo el derroche previo. Las piernas pesaban y la cabeza no funcionaba a la misma velocidad. Sancet era el faro al que todos buscaban. Lo intentó con un lanzamiento desde larga distancia que no cogió portería y puso un centro medido que Navarro cazó de volea. No pudo ser para el Athletic, eso sí, se lo dejó todo en el campo.

