Gran parte del valencianismo ha recibido con cierto escepticismo que Carlos Corberán vaya a ser el relevo de Rubén Baraja en el banquillo che. Y se equivoca. Que hasta la fecha no haya trabajado en la élite del fútbol español no es ni mucho menos sinónimo de que no sea un entrenador un gran entrenador. Se trata de un técnico 'top' que se ha labrado su propio camino con talento y dedicación, y se merece con creces la oportunidad de llegar a un banquillo como el del Valencia.
Si Marcelo Bielsa incluyó a Corberán en su equipo de trabajo para devolver al Leeds United a la Premier League cuando el valenciano estaba trabajando en las categorías inferiores de los 'whites' fue porque el 'Loco', en ocasiones es el más cuerdo de todos, supo apreciar su valía. Y si más tarde Corberán, ya en solitario, rozó el ascenso a esa misma Premier League con el modesto Huddersfield no fue fruto de la casualidad, sino del trabajo bien hecho.
Dicho todo esto, a nadie escapa que el reto de reconducir el rumbo de este Valencia no se antoja nada sencillo. Y tampoco que las limitaciones de la plantilla son las que son aunque en ocasiones el nombre del club engañe en ese sentido. Pero que Corberán está capacitado para triunfar en Mestalla está fuera de toda duda para todo aquel que ha seguido de cerca su carrera hasta aquí.