Intentar dar carpetazo a la polémica de las ausencias de jugadoras habituales como Jenni Hermoso o Irene Paredes, despejar dudas tras los dos últimos empates cosechados ante Canadá (1-1) e Italia (1-1) y seguir probando caras nuevas de cara a configurar el equipo definitivo que acudirá a la Eurocopa de Suiza el próximo verano. Estos tres retos afronta la selección femenina española en los dos amistosos ante Corea del Sur y Francia en este nuevo parón internacional que arranca hoy a las 19 h en Cartagena ante las asiáticas.
Se esperan 15.000 espectadores en un encuentro de gran expectación con la doble Balón de Oro Aitana Bonmatí como gran reclamo y sin la lesionada Alexia Putellas, con una dolencia muscular y cuyo puesto ha sido cubierto por Fiamma Benítez, del Atlético de Madrid. También se cayó por otro problema físico la delantera del Real Madrid Alba Redondo, cuyo lugar ha sido ocupado por Bruna Vilamala, del Brighton inglés.
Destacan asimismo caras nuevas como las jugadoras del Levante Badalona Berta Pujadas y Maca Portales, así como Maite Zubieta del Athletic Club y Claudia Pina, en el feliz regreso de la azulgrana tras el conflicto de ‘Las 15’. El clima ha estado enrarecido estos días por las palabras de Jenni Hermoso, del Tigres mexicano, al conocer su ausencia en esta última lista: “No vendan su alma al diablo” escribió en Instagram a modo de indirecta hacia la seleccionadora. Tampoco ha sido convocada la portera madridista Misa Rodríguez y en su lugar ha entrado Esther Sullastres, del Sevilla.
Lo cierto es que la propia Tomé ya avisó que iba a hacer pruebas tras la decepción de los Juegos Olímpicos de París, en que las campeonas del mundo partían como favoritas y acabaron con un discreto cuarto puesto y sin medalla. Y así ha sido.
El amistoso ante Corea del Sur, rival más bien asequible, servirá de prueba igual que el del martes ante la potente Francia en Niza


